En una intervención ante la Cumbre virtual de Jefes de Estado y de Gobierno del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), Nicolás Maduro aseguró tener pruebas de que el grupo de mercenarios que trató de invadir a Venezuela fue entrenado en Colombia y que su objetivo era asesinarlo.
«Tenemos las pruebas, testimonios y videos, de que ese grupo se entrenó en Colombia. Tenemos los lugares donde fueron entrenados», sostuvo Maduro.
«El objetivo central era matar al presidente de Venezuela. Un ataque terrorista en medio de una pandemia”, precisó.
Dijo además que un asesor de Estados Unidos, asesor en Irak y Afganistán, «ayer mostró los contratos firmados con la oposición para privatizar y preparar una expedición de mercenarios y terroristas para asaltar a Venezuela».
«Mientras nuestro pueblo descansaba, mientras estamos en cuarentena, se calcula un ataque terrorista para irrumpir la paz de Venezuela», agregó.
A propósito del supuesto nuevo plan para asesinar a Maduro, la cancillería del régimen venezolano emitió este lunes el siguiente comunicado:
«La República Bolivariana de Venezuela denuncia ante la comunidad internacional una nueva agresión mercenaria y terrorista, organizada desde territorio de la República de Colombia y planificada por agentes de los Estados Unidos, contra la paz, la democracia y la soberanía de Venezuela.
En la madrugada del día 3 de mayo, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana frustró un intento de desembarco de grupos mercenarios en las costas del estado La Guaira, quienes se proponían ejecutar acciones terroristas contra autoridades del Estado venezolano y contra la paz de la República.
En la fallida operación resultaron dados de baja varios terroristas y otros fueron aprehendidos, e igualmente fue incautado un importante lote de armas, vehículos y material de guerra. Uno de los capturados ha confesado ser un veterano agente de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA). En horas de la tarde, militares venezolanos desertores y un ex miembro de las fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos, asumieron responsabilidad de esta operación fallida y confirmaron que fue planificada y organizada en territorio de la República de Colombia y que las embarcaciones armadas zarparon desde territorio de ese país.

