Siete altos dirigentes de la FIFA, organismo rector del fútbol mundial, fueron detenidos la mañana del miércoles en Zúrich, Suiza, en donde estaban reunidos para el congreso general de la organización y la elección de su presidente este viernes.
Los detenidos están en una lista de 14 acusados por corrupción, fraude, crimen organizado y otros delitos, emitida por una corte federal estadounidense en Brooklyn, Nueva York.
Entre los detenidos se encuentran Jeffrey Webb, Vicepresidente de la FIFA y Presidente de la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe, CONCACAF; Eugenio Figueredo, ex Presidente de la Confederación Suramericana de Fútbol, CONMEBOL; Eduardo Li, Presidente de la Federación Costarricense de Fútbol y quien se sumaría al Comité Ejecutivo de la FIFA este viernes; y Rafael Esquivel, Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y Vicepresidente de CONMEBOL.
Las acciones se llevaron a cabo tanto por la investigación estadounidense como por una investigación criminal de las autoridades en Suiza por la elección de Rusia y Qatar como sedes de las Copas del Mundo de los años 2018 y 2022 respectivamente.
La FIFA emitió un comunicado asegurando que aprecia «las acciones que puedan ayudar a contribuir a sacar de raíz cualquier mal accionar en el fútbol» y dijo estar colaborando con las autoridades en sus investigaciones. Más tarde, en rueda de prensa, el portavoz Walter De Gregorio descartó que el Presidente de la FIFA Joseph Blatter forme parte de las acusaciones y dijo que aunque se trata de una situación difícil para el fútbol, las acciones llevarán a limpiar al deporte.
De Gregorio también reiteró que el Congreso de la FIFA se llevará a cabo como estaba planeado, se hará la elección del cargo de Presidente, en el que Blatter es claro favorito, y ratificó que los mundiales de 2018 y 2022 no cambiarán de sede.
En la acusación lanzada por las autoridades estadounidenses también se incluyen a ejecutivos de firmas de marketing deportivo como José Hawilla de Traffic Group. «La acusación alega corrupción que es desenfrenada, sistémica y enraizada tanto en el exterior como aquí en Estados Unidos. Se extiende por al menos dos generaciones de funcionarios de fútbol quienes, como se alega, han abusado de sus posiciones de confianza para adquirir millones de dólares en sobornos», dijo la Fiscal General de Estados Unidos Loretta Lynch.
Tomado de / UPI.


