El Gobierno de Cuba condenó la acusación presentada por Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro y afirmó que la medida busca reforzar una «narrativa fraudulenta» para justificar una política de agresión contra la isla caribeña.
LA HABANA – Xinhua
«Se pretende reforzar la narrativa fraudulenta para justificar la agresión contra el pueblo cubano», afirmó en la red social X el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, al referirse a la decisión del Gobierno estadounidense de presentar una acusación que calificó de «ilegítima e ilegal» contra Castro.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles una acusación formal contra el expresidente cubano, a quien señalaron como uno de los presuntos responsables del derribo en 1996 de dos aviones de la organización de exiliados cubano-estadounidenses Hermanos al Rescate.
El canciller señaló que la medida «descansa en la mentira y oculta verdades históricas debidamente documentadas» sobre el derribo de esas avionetas, que La Habana sostiene ocurrió en espacio aéreo cubano y en ejercicio del derecho a la legítima defensa.
Rodríguez acusó además a Washington de complicidad con «la organización y ejecución de acciones terroristas y violentas contra Cuba» y denunció las «ejecuciones extrajudiciales» cometidas por fuerzas estadounidenses en aguas internacionales del Caribe y del océano Pacífico, contra personas presuntamente vinculadas al narcotráfico.
«Cuba no renunciará a su derecho inalienable a la legítima defensa», subrayó el jefe de la diplomacia cubana, quien ratificó «el firme respaldo al General de Ejército (Raúl Castro) y el compromiso inquebrantable con la defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo».
Antes, y tambien en X, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la acusación de «acción política, sin ningún basamento jurídico» y sostuvo que Washington intenta «engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba».
Díaz-Canel defendió la trayectoria política y militar de Castro y afirmó que «la altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia» contra el dirigente cubano.
Castro, hoy en día de 94 años, era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cuando ocurrió el derribo de las aeronaves.



