Esta es una crónica a ritmo de garganta caliente por el café, y el calor que soportamos en un cómodo lugar de la Calle 22 entre Carreras séptima y sexta de Pereira, en “Risaralda Verde y Emprendedora”…
Con un periodista singular, de talento y academia pura, de adrenalina desenfrenada, que martilla palabras, que almuerza rápido porque quiere decirlo todo en 30 minutos que casi dura esta pequeña película de la vida…
Quien es querido entre varios de sus amigos intelectuales y periodistas de la región, que es al mismo tiempo, una “dulce amenaza” para las divas y musas que se encuentra en el camino, el a veces misterioso, Franklin, el que también mastica con frecuencia, una cita de un libro clásico del amor, puesto que es, de esos románticos a la antigua que todavía acostumbra a decir versos en los oídos femeninos.
Es un viernes “Cultural” de finales de enero de este año 2018, que corre raudo, que desespera hasta a las manecillas del viejo reloj que parece no soportar una débil puntilla clavada en la pared de color crema, del cafecito donde nos sentamos a hablar, que asalta a las horas, que tiene traje de segundos y minutos.
Nos acompañan dos “casi” veteranos amigos, Julio Bayona Comunicador Social del Parque Ucumary de Pereira, quien facilitó el encuentro y ameniza en forma agradable la conversación y Fernando Pineda un “Jurásico”, de El Diario de Pereira, que apareció de repente y en forma providencial para tomar las fotos desde su moderno teléfono celular que compró recientemente en su viaje a Estados Unidos.

Él es, Franklin Molano Gaona, un andariego de los medios, de las oportunidades de trabajo en el Eje Cafetero y Bogotá, es el mismo que el año inmediatamente anterior le dijo al Alcalde de Pereira Juan Pablo Gallo Malla que “La Cultura no se liquida”…
Es además, profesor universitario y ahora, es quien guía las tesis de grado de una nueva generación e comunicadores sociales, que se abren paso en este difícil y a veces mal remunerado oficio.
Pronto, va cumplir sus primeros cincuenta años de vida, llegó aquí a la capital risaraldense bien “cachaco”, con corbatica roja y camisa blanca a la moda, como buen bogotano, mostró una hoja de vida en sede de La Tarde, que le recibió en el año 1992, la Editora de ésa época María Mercedes Marín Pinilla allí, en la antigua y memorable sede de ese rotativo liberal, hoy en forma lamentable clausurado, y ubicada entonces en la Carrera Novena entre Calles 21 y 22 de Pereira.
Este buen colega tiene hoy además, el “casi envidiable” placer literario, de escribir en la revista “SOHO”, crónicas en las que solo puede desnudar palabras cotidianas y sin aliento… Franklin no se ha olvidado de vivir y consume alrededor de cinco “porciones” de libros al mes, y unas seis horas de cine en el mismo periodo.
Pero eso sí, ha desnudado un pedazo de su alma en nuestra entrevista.
¿Cómo ve el periodismo de hoy en Colombia?
Hay que señalar que estamos convencidos del oficio de escribir, que siempre hay que tener claro el tema de la responsabilidad, el respeto por las fuentes de información, por la comunidad en general, aunque las amenazas siempre están presentes en nuestra cotidianidad, pero en una democracia tan cuestionada como la nuestra, el periodismo no es ajeno a la institucionalidad, por ello, siempre debemos en lo posible, ser autónomos e independientes ejerciendo nuestro buen oficio de contar historias.
¿Y qué significa escribir para SOHO?
Se ríe y dice:
Escribir para ese medio u otro, es tratar de que el lector se entere de una historia que le seduzca y atrape, y que ponga a pensar al lector, sobre todo eso que se está plasmando en una crónica por ejemplo…
¿Y a usted le cuesta trabajo escribir?
Sí, la verdad es que me cuesta mucho, mucho trabajo escribir, pero pienso que ahí precisamente está la vida…Me vuelvo a veces neurótico con el adverbio, el sustantivo con las palabras, con la ortografía…
¿Y cuál ha sido uno de sus mejores trabajos periodísticos?
Piensa, devora segundos, no se desespera y precisa:
Tal vez uno sobre el poeta Héctor Escobar, quien ya murió lamentablemente. Otro sobre el escritor Rigoberto Gil y tal vez uno más del tema turístico en Salento Quindío, entre muchos otros.
¿Cuál viaje no ha hecho, que quisiera realizar pronto?
Quiero ir a “La Fábrica del Arte”, en Cuba, porque es un lugar que no está incluido dentro de las rutas turísticas de isla caribeña, pero se ha hecho muy importante porque lo hizo la propia comunidad, donde se promueve el arte y la cultura.
¿Nombre tres periodistas colombianos que usted admire?
Néstor Morales director de Blu Radio; Luis Cañón quien fue Jefe de Redacción de El Espectador y de El País de Cali, y Néstor Cardona actual Jefe de Redacción de El Espectador, entre muchos otros.
Hacemos una pausa, toman un delicioso Café, yo bebo un té con frutas, productos de los reinsertados del conflicto armado de Belén de Umbría Risaralda y que según la propietaria del establecimiento comercial en el que estamos, fabrican y distribuyen ahora varios ex guerrilleros.
Este formidable y agradable interlocutor padece una enfermedad rara para mí: “Fotofobia”, el doctor “Google” a quien consulto mientras continúo con el escrito me dice que: “Es la intolerancia anormal a la luz. Es frecuente en algunas personas quienes sufren de enfermedades relacionadas con el ojo o el sistema nervioso”.
Por ello, varias veces les preguntaba a otros dos amigos como Fernando Umaña el corresponsal de El Tiempo en Pereira, o a Osvaldo Parra Director de RCN Radio también en Risaralda, como se las ingeniaba el bueno de Franklin para cubrir noticias, y por eso, lo “perseguí” durante semanas para hacerle esta entrevista.
Las anécdotas de él, son al por mayor, por ejemplo: Una vez lo abandonaron levemente en un cubrimiento de entrega de obras por parte de la Presidencia de la Republica en Pereira y él laboraba para El Tiempo, en medio de un sol y una temperatura promedio de 26 grados centígrados algo desprevenido, angustiado, sin saber a ciencia cierta de quien se trataba, agarró a alguien del brazo y le dijo: “Carajo hermano donde estás Osvaldo, márica porque se me perdió mi chino…

Pero quien en verdad le contestó fue el mismo Presidente que confundido le dijo “Que pena señor periodista, pero usted en realidad, al que tiene en este momento agarrado del brazo es a mí, al Presidente de la Republica César Gaviria”…
Los cuatro periodistas reunidos alrededor de éste maravillo café risaraldense, solo soltamos risas, ante semejante anécdota…
Se acerca la hora de partir son las dos de la tarde, de este viernes, de enero, Franklin me habla de Truman Capote; de Gabriel García Márquez, del cine, de la televisión, de los amigos, de las mujeres que ha dado de “baja” y de otras quienes le han proporcionado duros golpes sentimentales en el camino de la vida, pero es feliz, es un hombre auténtico, transparente, honesto, leal, y sobre todo, tal vez uno de los mejores personajes cotidianos, para hacerle una crónica escrita y de televisión. Franklin es un tipo genial, sin duda alguna.
Por último, Los cuatro periodistas allí reunidos coincidimos en el algo: Hay que defender este gran proceso de paz, vigente hoy en Colombia. Yo pago, la cuenta, dejo de escribir y grabar, entonces, nos marchamos luego, pero con rumbos diferentes, a trabajar entre risas…


