El Juzgado Sexto Penal del Circuito de Conocimiento de Pereira condenó a 27 años y nueve días de prisión a Julián Eduardo Cifuentes Gómez, responsable del homicidio del sacerdote Darío Valencia Uribe, un crimen que conmocionó a la comunidad de Risaralda y al Eje Cafetero.
La sentencia se conoció luego de que el procesado aceptara su responsabilidad en los hechos, en medio del proceso liderado por el fiscal cuarto especializado, Andrés González Tamayo. La admisión de culpa permitió una rebaja del 40 % en la pena impuesta.
El presbítero, quien se desempeñaba como párroco de la iglesia María Auxiliadora en Pereira, fue reportado como desaparecido en abril de 2024, después de sostener un encuentro con Cifuentes Gómez. Desde ese momento, las autoridades iniciaron un amplio operativo de búsqueda para establecer su paradero.
Días después, la camioneta del sacerdote fue encontrada abandonada en un parqueadero público del municipio de Viterbo, Caldas. En el vehículo fueron hallados rastros de sangre y un impacto de arma de fuego en el tablero, elementos que orientaron las primeras hipótesis de los investigadores.
Mientras avanzaba el proceso, el principal sospechoso salió del país. El 30 de abril de 2024 fue retenido por autoridades en Francia, donde permaneció varios meses sin entregar información sobre el paradero del sacerdote.
Solo hasta septiembre de 2025, durante una diligencia judicial con presencia de funcionarios enviados desde Pereira, el acusado confesó el crimen y entregó las coordenadas del lugar donde había abandonado el cuerpo.
Con esta información, unidades de la Policía y del CTI de la Fiscalía realizaron labores de búsqueda que permitieron hallar los restos del sacerdote en una zona boscosa del municipio de Belalcázar, Caldas, confirmando el trágico desenlace del caso.
Posteriormente, el 20 de noviembre de 2025, Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia para responder ante la justicia por el homicidio. Tras el desarrollo del juicio, el juzgado emitió la sentencia condenatoria, cerrando así uno de los casos criminales que más indignación generó en la región en los últimos años.


