La curiosa oferta la hace un sitio de ventas por Internet en Argentina, en donde los casos de contagio por estos virus vienen en aumento.
La venta de sapos y ranas florece a la par que crece el alerta por los virus del dengue y el zika, mientras el gobierno argentino admite que el mosquito transmisor se ha mostrado resistente a fumigaciones.
Portales de venta en línea ofrecen ranas y sapos a 100 pesos (unos 7 dólares) como alternativa a repelentes e insecticidas, cuyo precio, según AFP, llega hasta los 10 dólares y muchas veces no se consigue. El aviso es el siguiente:
«Vendo sapos y ranas para combatir dengue y zika»
Aunque el gobierno rebajó el precio de los repelentes hasta un 36% semanas atrás, variedades que ofrecen una protección más duradera no se consiguen, o se cotizan hasta el triple de su valor.
El ministro de Salud, Jorge Lemus, admitió el domingo a una cadena radial que el mosquito Aedes aegypti sobrevive a las fumigaciones que se están realizando en áreas sensibles, declaración que recoge Télam.
Se está trabajando fuertemente en fumigación, pero los mosquitos ya son resistentes a los químicos, por lo que habría que cambiar las sustancias».
Lemus recordó sin embargo que «la fumigación es un método complementario que sólo ataca al mosquito adulto, pero no mata a los huevos ni a las larvas».
El gobierno mantiene una campaña de prevención solicitando a la población que elimine recipientes donde pueda acumularse agua propicia para la reproducción del mosquito transmisor de dengue, chincunguña, zika y fiebre amarilla.
Hasta el momento se han reportado cinco casos de zika en Argentina, todos ellos de pacientes que habían regresado recientemente del exterior.
En cambio los casos de dengue se cuentan por miles y las principales provincias afectadas son Misiones y Formosa, en el noreste del país, limítrofes con Paraguay y Brasil, donde es endémico.
Y no solo los sapos y ranas ayudan. En otros países de América Latina acuden a los peces devoradores de larvas, insecticidas a base de frutas y tubérculos o mosquitos modificados genéticamente para multiplicar el esfuerzo por combatir al Aedes aegypti.
Por ejemplo, en Playa San Diego, sobre la costa del Pacífico en El Salvador, los pececillos zambos han logrado establecer un control biológico del mosquito. La experiencia, iniciada en 2012, se ha replicado en una veintena de poblados salvadoreños.
Fuente / Pulzo.com

