El Senado de la República aprobó en último debate el proyecto de ley que prohíbe los castigos físicos en contra de los menores de edad.

La iniciativa, que tiene como autores a los representantes Julián Peinado y Harry González, estipula que cualquier persona encargada del cuidado de un menor, tiene el derecho de educar, criar y sancionarlos, pero esto no se puede traducir en cualquier tipo de violencia.
“Las familias, los padres, las personas encargadas del cuidado personal de los niños, niñas y adolescentes o quienes tengan su representación legal, tendrán la facultad de vigilar su conducta, corregirlos y sancionarlos. Queda prohibido el uso del castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes y cualquier tipo de violencia como método de corrección, sanción o disciplina”, dice el proyecto.
Sin embargo, la iniciativa no considera ninguna sanción en contra de las personas que recurran a los castigos físicos, a menos que estos sean reiterativos y que afecten la salud mental y física de los menores.
Asimismo, el proyecto ordena al Estado colombiano y al Instituto Bienestar Familiar (ICBF), como a las diversas asociaciones de padres de familia, que realicen una estrategia pedagógica para concientizar a las personas de las consecuencias del castigo para que busquen alternativas a la hora de educar a los menores.
Ahora, la ley pasará a sanción presidencial.


