Por: ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ /
Mientras el conservatismo estrechaba hoy sus relaciones para blindarse de cara al próximo proceso electoral y de renovados y eventuales ataques, el Representaba Mauricio Salazar, se convirtió de paso en el mejor nuevo amigo del dueño del aviso, el senador Sammy Merheg.
La situación quedó saldada cuando una reunión los convocó para hacer conservatismo puro y refrendar compromisos electorales que les permita repetir la credencial al senado y las dos a la Cámara.
Un encuentro donde se hicieron revisiones en el territorio azul que les pertenece, aclimataron las esperanzas para iniciar con nuevos bríos el proceso electoral venidero.
Vamos a trabajar unidos, vamos a hacer legítimo conservatismo y promocionar gestiones en bien del Risaralda, hicieron parte de la agenda pactada.
El encuentro sirvió para frenar el deterioro de relaciones que menoscaben el partido, aseguró una autorizada fuente política presente durante el encuentro.
El buen ánimo selló la unión y refrendó tareas políticas para considerar como un valioso activo el trabajo que desplieguen en lo sucesivo como un eficaz paso para hacer equipo político.
No se descartó que en una primera crisis se considere nombres de seguidores del congresista Mauricio Salazar, para entrar al gabinete del gobierno departamental, orientado por el abogado Sigifredo Salazar.
Para nadie era un secreto que no existían buenas relaciones en la tarea política conservadora pero que será a otro precio después de la reunión cumplida y en la que se limaron asperezas propias de la refriega partidista pasada.
Mientras esto ocurría en el patio conservador, el liberalismo sufría duras grietas en sus relaciones gobierno de Pereira y el congresista Diego Patiño.


