Por: Álvaro Rodríguez Hernández / ¿Cuál es el verdadero papel de la mujer en la sociedad? ¿Sus roles están escritos o se van estructurando con los cambios rápidos que se registran?
¿El valor real de la Mujer dónde radica?
Volverán los “expertos” a hablar de estudios acerca de las féminas en medio de los estragos crecientes sobre sus Derechos, Equidad, ley de cuotas, su participación en la política, en la educación y el trabajo que se escucha como muchos gritos de “guerra”, de peticiones públicas, mientras la violencia las golpea, las agresiones crecen, no se logra erradicar la ablación del clítoris entre las Embera –Chami (mutilación genital)
¿Hablamos de su dignidad, del amor, del hogar, de la pobreza, de sus reivindicaciones, de sus dolores, de sus dramas, de los femenicidios?
La Mujer en la política. Su presencia es esencial y un nuevo grito dentro del machismo, de la dureza, de los costos exagerados y de la criminalización de esta. No es fácil hacerla en medio de las emboscadas propias de la ausencia de ideas pero no de plata. De combos políticos revueltos con turbas seguidoras a punto de billete y contratos. De palancas y sobornos. De montoneras y maquinaria.
Para los concejos en Risaralda, 517 de ellas se presentaron como candidatas. Unas acomodadas a última hora, otras impulsadas por el servicio, motivadas por patrones nuevos de poder y otras más como propuestas de género.
Memorable el ímpetu extraordinario de la mujer santarrosana como ejemplo en estas lides: 69 de ellas en listas diversas para el Concejo. Un estrellato femenino memorable por encima de rellenar o cuadrar directorios. Seguidas de Pereira y Dosquebradas con 66 y 65 respectivamente (Apía, con escasas 22).
Para la Asamblea del Risaralda, 24 de ellas marcharon con ideas mas allá de labiales y tacones.
Ese resurgir valiente de la Mujer en Risaralda, al ubicarse 4 puntos por encima del promedio nacional en las urnas, es un indicador valioso. Igual, destacable el juego , el papel de la mujer dentro de las listas del MIRA con un 51 por ciento, comparado con el escaso 38 por ciento del Centro Democrático, como partido en construcción.
Solo una Mujer se presentó como candidata a la gobernación en la pasada contienda. Cuatro lo hicieron para 3 alcaldías ( 1 en Balboa, dos en Santa Rosa y una en Belén).
El senado no es protagónico como testimonio que deslegitima su presencia por lo difícil pero no imposible que es. No aparecen como tampoco existen en la trama o el escenario de la Cámara de Representantes. La cuota no se exige en departamentos donde solo se eligen 4 voceros de esta Cámara baja.
Propuestas como el Ministerio de la Mujer, la Secretaria de la Mujer y la Equidad, son promesas incumplidas.
La Mujer actúa y está en el teatro. Ellas mismas avanzan: ¡en tacones y con ideas! Su papel no admite miopía del Estado. Esto no es para celebrar es para conmemorar.


