Partido de la U no existe hoy pese a ser – de manera paradógica – el partido de gobierno.
Santos, ex liberal .ex Uribe y ex U ( por algo está en el poder) se amorcillo.
Hace esfuerzos para que el ritual de la paz no se enrede en los vericuetos supremos de sostenerse entre las tablas de partidos y gobiernos amigos. Hay un gobernante tenso,” aferrado al hilo de la vida” que le resta entre un Estado que tiene demasiadas fumarolas.
Santos no sabe para donde lleva el barco. Maniatado entre los vestigios de la corrupción y los saltos de los fracasos en salud, el desgobierno en muchos departamentos y una economía casera destrozada.
Alguien cree hoy que ¿el partido de la U merece tener candidato Presidencial? Nadie duda que en vez de consolidarse, sufrirá numerosas rupturas al enlistarse para las elecciones congresionales.
Está por verse entre el reacomodo de ideologías inexistentes. Entre remedo de partidos que gravitan entre derechas punzantes, los temores de izquierda dilapidados en sus mandatos en América Latina y en centros que pulverizan cualquier expectativa partidista.
Veamos:
-Derecha: Un Ordóñez Procurador montado en la cresta; un Luis Alfredo Ramos que si sale de la cárcel, será candidato con opción de subirse.
Un hilo conductor de partidos como el conservatismo , Centro Democrático que insistirá sumar con oscar Iván Zuluaga, pedazos de derechas de lo que hoy representa el fajardismo, Peñalosismo; un Cambio Radical coqueto buscando con Germán Vargas liberales para acercar a dicha cauda.
Muchas trabas y dardos recibirá el Faraón Vargas lanzados desde su viejo partido – el liberal – o de los socios de la U que le querrán cobrar de contado sus excentricidades de gobernante mayor ante la sombra de un Santos pusilánime que le firma la chequera.
De igual forma el ex presidente Álvaro Uribe a la salvaguarda de su seguridad democrática y el tonillo subido de “guerra al narcotráfico” enfilan los tambores y las lanzas para el forcejeo político.
-Centro: Un partido liberal, pese a un repunte extraño, remolcado por las circunstancias de un Humberto De La Calle Lombana como el hombre de la paz en Colombia, jugado a ser presidente. Vienen otros nombres -menos taquilleros- como el Min interior Cristo, con aspiraciones celestiales que no cuajan.
Opción Ciudadana (antiguo PIN) que se resbala sobre los sudorosos lomos del poder sin pestañear.
Los partidos hoy son pedazos de muchas cosas en el país.
-Izquierda: La fatiga de la izquierda en el gobierno capitalino y en su modo de operar en la América Latina, adelgazó sus intestinos electorales.
Puede que existan grupos surgidos del parto de la guerra trepados en la refriega política venidera. Farc, elenos, otras izquierdas batidas como la Unión Patriòtica, Autoridades Indígenas –AICO- o la famosa ASI o el MAIS, camuflados en tendencias cuyos registros electorales desdicen mucho de una evidencia contundente de su formación política. El POLO y grupos disímiles enfrentados por tener un candidato presidencial como Petro o Jorge Enrique Robledo.
La subasta extrema que busca conciliar convergencias pero que ante todo – cosa no extraña – difícil de buscar interpretaciones mínimas para sumar en una respuesta seria.
Partidos como los Verdes o el MIRA que van y vienen en una amalgama de partiduras nada claras sobre a qué universo o espectro pertenecen. Igual el tributo amorfo de las circunscripciones especiales que como culto a la democracia suman electores.
Una política de calentura, de reciclaje, que va y viene como una puerta giratoria que busca taquilla antes que ideas u opciones reales de cara al pueblo. Interesan desafíos egoístas que llenen estómagos y calienten urnas.
Partidos de minorías políticas comprando o repartiendo avales. Movimientos significativos de ciudadanos alentando almas para vender votos amarrados o clientelas como manadas que se negocian en la subasta electoral.
Es la política de hoy. Nada definido en ese duro rompecabezas electoral.



