Un total de 13 casos confirmados de Dengue y 2 de Zika, tienen en alerta a las autoridades sanitarias de la ciudad De Dosquebradas.
Así lo dio a conocer la Secretaria de Salud y Seguridad Social municipal, Nini Lorena Acevedo Pérez, al término del análisis realizado al Sistema de Vigilancia Epidemiológica, donde se reportan los casos de interés de salud pública.
La funcionaria agregó que fue diseñado un plan de contingencia que involucra el levantamiento de índices aédicos, acciones comunitarias como lavado de tanques, recolección de inservibles, reuniones con la comunidad y un plan de comunicación y difusión para involucrar a la población en la solución de la problemática.
Por su parte, la directora operativa de Salud Pública, Bibiana Romero Olarte, manifestó que las principales recomendaciones para los ciudadanos son la eliminación de focos de infestación como llantas, botellas, tarros y otros inservibles donde se acumulan aguas y hacen que el mosquito transmisor Aedes Aegypti se reproduzca fácilmente.
«Otras de las tareas que vamos a hacer es revisar casa a casa los depósitos de agua como tanques y plantas en agua, que son los principales criaderos del mosquito transmisor», concluyó Romero Olarte.
Entre tanto, los técnicos de enfermedades transmitidas por vectores se encuentran realizando un control del mosquito adulto, mediante aplicaciones de insecticida con fumigaciones espaciales.
Por otro lado, de acuerdo a una denuncia instaurada por la comunidad a un medio de comunicación, técnicos de saneamiento ambiental inspeccionarán un lote que se encuentra ubicado en el sector de San Fernando de la ciudad.
El virus del Dengue, Chikunguña y Zika son febriles y son transmitidos por el mosquito Aedes Aegypti.
La principal diferencia entre los tres, es que el Dengue causa mayor letalidad o muerte; el Chikunguña causa dolor en las articulaciones, lo que hace que la persona que lo padece quede incapacitada por meses y aún por años.
Entre tanto, el Zika cuyo principal síntoma son la fiebre, la conjuntivitis y el malestar general, el riesgo radica en la posibilidad de causar defectos congénitos como la microcefalia y efectos neurológicos, como el guillain barré.

