La medida se mantendrá hasta nueva disposición mientras avanzan las inspecciones técnicas para garantizar el regreso seguro de estudiantes, docentes y personal administrativo.
La Gobernación de Risaralda ratificó la suspensión de clases presenciales en las instituciones educativas oficiales de los 12 municipios no certificados del departamento, como medida preventiva frente a las afectaciones ocasionadas por el terremoto que sacudió la región.
La decisión, vigente desde el 10 de agosto y hasta nueva disposición, busca proteger la integridad de miles de estudiantes, docentes y personal administrativo, mientras se verifica el estado estructural de las sedes educativas.
De acuerdo con la administración departamental, equipos de las secretarías de Educación e Infraestructura adelantan inspecciones técnicas en los establecimientos educativos para identificar posibles daños y establecer si existen condiciones seguras para el retorno a las aulas.
Las evaluaciones permitirán determinar cuáles instituciones podrán reanudar actividades y cuáles requerirán intervenciones antes de autorizar el regreso de la comunidad educativa.
«La seguridad de nuestras niñas, niños y jóvenes es nuestra prioridad», reiteró la Gobernación de Risaralda al confirmar que la suspensión de clases continuará hasta que finalicen las revisiones y se garantice que las instalaciones no representan riesgo para estudiantes y docentes.
La Administración Departamental hizo un llamado a padres de familia, directivos y comunidad educativa a mantenerse atentos a los canales oficiales, donde se informará oportunamente la fecha de reanudación de las actividades académicas en cada uno de los municipios cobijados por la medida.
La suspensión hace parte de las acciones adoptadas por el Gobierno Departamental para atender la emergencia generada por el terremoto y prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la vida de la comunidad educativa.


