Las autoridades colombianas desactivaron este miércoles un autobús cargado con explosivos en la vía Panamericana, en el departamento del Cauca, evitando un atentado que, según la Policía Nacional, tenía como objetivo afectar instalaciones militares y policiales en Cali, ciudad donde este jueves 7 de agosto se llevará a cabo la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella.
La institución informó que, en el marco de la Operación Prometeo, fue interceptado un vehículo acondicionado con 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros, los cuales fueron destruidos de manera controlada por unidades especializadas.
De acuerdo con la investigación preliminar, el atentado habría sido planeado por el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las extintas FARC, bajo órdenes de alias Iván Mordisco, con el propósito de generar un impacto terrorista durante los actos relacionados con la investidura presidencial.
Durante el procedimiento, las autoridades también incautaron el autobús, los siete cilindros cargados con explosivos y las plataformas desde las cuales los artefactos serían lanzados.
Seguridad reforzada para la posesión presidencial
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, decidió realizar su ceremonia de posesión en Cali como un mensaje de respaldo a las Fuerzas Militares y la Policía, y como símbolo de recuperación del control del Estado en una región históricamente golpeada por la violencia armada y el narcotráfico.
La ceremonia se desarrollará en la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali, bajo un amplio dispositivo de seguridad conformado por más de 11.000 integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía.
Al evento asistirán importantes delegaciones internacionales, entre ellas el rey Felipe VI de España, así como los presidentes de Argentina, Ecuador, Paraguay, Panamá y República Dominicana, además de representantes de otros gobiernos y una delegación oficial de Estados Unidos.
Las autoridades mantienen un alto nivel de alerta en el suroccidente del país para garantizar la seguridad durante los actos de transmisión del mando presidencial.


