El Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, expulsó hoy miércoles a la embajadora de Colombia en Bolivia, Elizabeth García, tras las declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, sobre el conflicto social que atraviesa el país, lo que las autoridades bolivianas consideran como una «injerencia» en asuntos internos.
LA PAZ – Xinhua
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia difundió un comunicado en el que aclaró que la medida «no constituye ruptura de relaciones diplomáticas» con Colombia, «ni afecta los históricos vínculos de amistad, cooperación y respeto entre ambos pueblos y Estados».
«En ejercicio de sus atribuciones soberanas y en estricto apego al derecho internacional (…) el Gobierno boliviano ha decidido solicitar a la Embajadora de la República de Colombia acreditada en el país la conclusión de sus funciones diplomáticas en territorio boliviano, otorgándole el plazo correspondiente conforme a las normas internacionales vigentes», señala el documento oficial.
El comunicado remarca que la decisión «responde a la necesidad de preservar los principios de soberanía, no injerencia en asuntos internos y respeto mutuo entre Estados, pilares fundamentales de la convivencia internacional y de las relaciones diplomáticas entre naciones soberanas».
El pasado 17 de mayo, el presidente Petro se pronunció sobre los conflictos sociales en Bolivia y comentó estar dispuesto a buscar una salida pacífica a la «crisis política boliviana».
El mandatario colombiano afirmó que Bolivia «vive una insurrección popular», declaración que fue rechazada de inmediato por la cancillería boliviana.
El Gobierno de Bolivia sostuvo que los comentarios «no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos Estados».
Bolivia atraviesa desde hace tres semanas una escalada de movilizaciones con bloqueo de caminos protagonizados por sectores campesinos, mineros, fabriles, docentes, transportistas y la Central Obrera Boliviana.
En un principio, el conflicto social inició con demandas de tipo sectorial, pero en la última semana ese pedido es ahora la renuncia del presidente Paz Pereira.



