En un acto marcado por el respeto, los valores y el compromiso social, la comunidad de la Iglesia La Luz del Mundo, representada por pastores y líderes de 24 congregaciones en todo el departamento, anunció su adhesión oficial a la campaña de Aníbal Hoyos (L-101) a la Cámara de Representantes.
Unidad por los valores y el servicio social
El representante y candidato, Aníbal Hoyos, destacó que este respaldo es fruto de una jornada de constantes adhesiones de diversos sectores de la sociedad civil que buscan un cambio positivo para Risaralda.
«Esta unión con las iglesias se basa en el respeto, la fe y la confianza mutua. Hoy recibimos con gratitud el respaldo de 24 iglesias del departamento. Nuestro objetivo es unir al país a través de los valores, el trabajo con nuestros campesinos y la mejora de los ingresos para todas las familias», expresó Hoyos durante el evento.
Identidad en el servicio a la ciudadanía
Los líderes de la comunidad, Jonathan y Steven, enfatizaron que la decisión de apoyar a Aníbal Hoyos nace de una coincidencia profunda en la vocación de servicio. Resaltaron que, más allá de una representación legislativa, valoran la visibilidad que el candidato ha dado a las necesidades de la comunidad y su gestión efectiva en el territorio.
Resultados tangibles: Los voceros de la iglesia reconocieron el trabajo de Hoyos en áreas críticas como el agro, la vivienda y la infraestructura, pilares fundamentales para el bienestar de las familias que integran sus congregaciones.
Compromiso territorial: Steven manifestó el compromiso de la comunidad de llevar este proyecto social y político a cada uno de los municipios de Risaralda, multiplicando el mensaje de bienestar y progreso.
Simbolismo de equipo
Como sello de esta alianza, Aníbal Hoyos hizo entrega simbólica de la gorra L-101 a los líderes comunitarios, reafirmando que el trabajo en el Congreso se hará de la mano con las organizaciones que día a día trabajan por el tejido social del departamento.
Con este nuevo apoyo, la campaña de Aníbal Hoyos se consolida como un proceso incluyente donde convergen el sector rural, el liderazgo político regional y las comunidades de fe.


