Luego de que el gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, anunciara la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, el presidente Gustavo Petro elevó el tono de sus declaraciones, rechazando lo que considera una medida injusta y colonialista.
“Yo no voy a arrodillar a la nación y permitir que se golpee a campesinos. No somos cipayos ni súbditos”, afirmó el mandatario colombiano en un pronunciamiento público.
La descertificación, que se produce por primera vez en casi tres décadas, fue justificada por Washington debido al aumento histórico en los cultivos de coca y la producción de cocaína en Colombia. El Departamento de Estado responsabilizó directamente al liderazgo de Petro, aunque reconoció el trabajo de las Fuerzas Militares y autoridades locales en el combate al narcotráfico.
🔥 Escalada de tensiones diplomáticas
Petro ha cuestionado abiertamente la política antidrogas de Estados Unidos, señalando que el verdadero problema radica en el consumo de fentanilo y cocaína en territorio norteamericano, y no en los campesinos colombianos que cultivan hoja de coca.
Además, el presidente colombiano ha planteado la necesidad de independencia militar y tecnológica, advirtiendo que el país no debe seguir dependiendo de “limosnas ni regalos” en armamento, ni de datos satelitales proporcionados por agencias extranjeras.
🌐 ¿Qué implica la descertificación?
La medida podría afectar la cooperación bilateral en seguridad, el acceso a recursos internacionales y la percepción de riesgo país. Aunque Estados Unidos otorgó una exención parcial (waiver) para mantener ciertos canales de colaboración, la relación entre ambos gobiernos atraviesa uno de sus momentos más tensos.


