Por: ALVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ /
El Partido Verde en Risaralda sigue sin madurar: una primera reunión convocada por sus directivas en Pereira no se pudo realizar por los egos lastimados en la refriega electoral pasada. Se definió por falta de voluntad personal ya que mientras unos querían de forma hacerlo en una determinada oficina, otras vertientes la querían en otra como en un juego baladí.
Carolina Giraldo es la concejala electa y ello ha disparado que las fracciones diversas hacia el interior de los Verdes fluyan como un río desbocado por los fenómenos del clima: todo lo destruye. Ella derrotó a su propio partido y obtuvo un limpio voto de opinión en la ciudad que muchos envidiarían con el hastag Pereira se respeta.
Sacaron más de 11 mil votos, mantuvieron representación en 4 municipios, incluida la capital.
Como es la vida si el economista Rubén Darío Orozco no les servía – de acuerdo con las polarizaciones internas – ahora parece que el detonante sigue abierto y hará que pronto estalle el Verde. El máximo de fervor fue la brusquedad verbal de la senadora Claudia López y de la Representante Lozano, que tienen con el pelo parado a integrantes de muchas vertientes de ese partido. A baja y alta voz, muchos dicen que no vuelven. Otros históricos que se quedan pero haciendo resistencia desde el interior y mientras ello ocurre, hoy las cartas por Pereira no se sabe si van a favor o en contra de lo que piensa el ciudadano.
Una nueva reunión será convocada para limar asperezas pero como en los campos políticos: nadie quiere ceder por el mal momento que vive este partido, donde parece seguirán primando más los nombres.
Hoy, incluso, se lamentan , no haber sacado lista propia a la Asamblea.


