• 5 secretos que te harán renunciar a los malos hábitos alimenticios de una vez por todas

    Una alimentación sana se refiere al tipo de alimentación que ayuda a mantener un estado óptimo de salud. Sin embargo, para realmente lograrlo, es necesario evitar los malos hábitos alimenticios. ¿Estás en la categoría de personas que, debido a los ritmos tensos, se saltan el desayuno, piden constantemente fuera, permanecen en ayunas durante muchas horas del día, por lo que comen cantidades incontrolables cuando por fin se sientan a la mesa? Entonces, es hora de cambiar tus hábitos para mejorar tu bienestar.

    Autor: Lic. Adalia I. Sibaja Martínez

    Es muy común que las personas crean que una alimentación sana necesita mucho tiempo y dinero. Sin embargo, realmente existen diferentes formas de mejorar los hábitos saludables. Además de que puedes consultar a un especialista para crear un plan de alimentación con tus objetivos y necesidades. A continuación te contamos algunas.

    1. No descuides el desayuno

    No hay mejor manera de empezar el día. El desayuno es una comida muy importante que puede hacer o romper tu día. Incluso si estás en proceso de perder peso, alimentar tu cuerpo a intervalos regulares evitará que tomes una decisión poco saludable más tarde en el día. El secreto de un buen desayuno es equilibrar proteínas, carbohidratos y grasas buenas. Elige un yogur bajo en grasa con cereales integrales y frutos secos, ¡para un comienzo dinámico! 

    1. Limitar el café

    Asegúrate de moderar la cantidad de café que tomas en 2 tazas al día. Demasiado café perturbará tu sueño y, en consecuencia, las hormonas del “hambre”. Parece que las personas que no duermen bien o las horas adecuadas, tienen una mayor sensación de hambre durante el día.

    1. Conseguir comida casera en el trabajo

    ¿Cuál es el secreto para poder hacer esto? Una buena organización. Llena tu refrigerador el fin de semana y haz un plan de lo que te llevarás cada día. Es posible que tengas que cocinar y guardar la comida en el congelador. Es la solución de mayor calidad y más económica. Incluso puedes cortar una ensalada en un bol grande para llevarla contigo. Si la deshidratas bien se puede conservar en el refrigerador hasta 3 días.

    1. Come más frutas y verduras

    Las frutas y las verduras, además de añadir color, sabor y muchas vitaminas a tu vida, te mantienen lleno hasta la siguiente comida, con pocas calorías. También tienen el mismo efecto en tu cuerpo que un postre, con la única diferencia de que el postre tiene calorías vacías, mientras que la fruta está llena de valiosos nutrientes.

    1. Cena ligero

    ¡Programa, programa otra vez! El fin de semana, asegúrate de hacer el plan de la noche. Ten los ingredientes básicos en el refrigerador para poder preparar algo rápido, aunque estés cansado. Ensalada de pescado o pollo, tortilla con verduras, dakos o incluso una porción más pequeña de tu almuerzo son opciones fáciles y rápidas para tu cena.

    Agradecemos la colaboración de Adalia Ivet Sibaja Martínez, especialista en nutrición, por verificar y compartir información para el desarrollo de este artículo. Es egresada como Nutricionista en la Universidad de la Sierra Sur en Miahuatlán de Porfirio Díaz Oaxaca. Cuenta con una carrera técnica en el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica, Oaxaca de Juárez como profesional técnico en alimentos y bebidas. En sus años de experiencia se ha enfocado en temas como alimentación complementaria, control de peso y nutrición en diabetes, por mencionar algunos.

    Compartelo

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *