Desde el primer momento de la emergencia, el Coliseo Mayor de Pereira abrió sus puertas para recibir a las familias damnificadas por el terremoto que necesitaban un lugar seguro donde resguardarse.
Hoy, este alojamiento temporal completó su aforo y continúa brindando atención integral a las familias afectadas. En el lugar cuentan con acompañamiento psicológico, atención médica y veterinaria, alimentación, así como espacios destinados para que los niños puedan jugar, recrearse y sobrellevar estos difíciles momentos.
El Coliseo Mayor también se ha convertido en un punto donde se refleja la solidaridad de los colombianos, con personas e instituciones que han sumado esfuerzos para apoyar a las familias damnificadas durante esta emergencia.
La atención y el acompañamiento continuarán mientras las familias puedan avanzar hacia una solución segura y digna para superar las consecuencias del terremoto.


