La gente considera que Diego Ramos se convirtió en un problema mayor para la clase política. Un desafío a cielo abierto. Es más: sin discusión alguna lo ven con “chapa” de Representante. Yéndole mal, otra vez de alcalde.
No tiene secretos. Todos los suelta. Pero en el fondo tiene un cálculo político inmenso hasta el punto que como la niña atrevida de la película: todos quieren con él. Como nunca ha sucedido, de todos lados lo llaman para que aumente umbral porque saben de su fortuna política.
¡Es un levanta muertos de partidos! Lo mismo podría decirse hoy de los ex gobernadores Víctor Manuel Tamayo, todavía deshojando margaritas pero próximo a tomar decisión y del hoy vice – pero no enmalezado- Carlos Botero preparado para la Cámara. De manera curiosa con los dos tiene buena empatía porque no se han dejado doblegar por el desierto político una vez retirados de sus cargos.
Quiere llegar al Congreso, rebajarse el sueldo, es una entidad desprestigiada. ¿Por qué le gusta?
No sé cuánto se gana un congresista definitivamente. No estoy pensando en ningún sueldo. El que sea. Si lo rebajan bienvenido: llego a mostrar resultados que todos los risaraldenses esperan.
Estamos jodidos con la corrupción. ¿Cómo eliminarla?
Siendo Presidente mandaría un superministro a cada región para manejar recursos donde están las transferencias en salud, en educación, las regalías, lo fundamental de este país y la parte de la licitación en obras públicas. Grave lo que ocurre con la salud. Vea lo que acontece en Risaralda. No hay manera de acceder a la salud.
El conservatismo tiene dos Cámaras. ¿Quién la retiene?
Bueno he sido respetuoso con los amigos que están allí. Todos son amigos míos igual que los dos senadores. Estas elecciones no van a ser fáciles. Esto se vuelve más difícil y es más duro por la imagen que existe de los parlamentarios.
Sé que son muy amigos suyos. Le insisto, le pregunto es ¿quién gana la credencial de Rivera – Salazar?
No le sabría decir. Los dos trabajan de manera fuerte.
Muchos creen que usted como Germán Vargas Lleras ofreciendo la vice, están locos. Igual podría ocurrir con usted que de todas partes lo llaman. ¿Ya tomó partido o todavía se sigue columpiando?
Todavía me sigo columpiando. Lo diré en el momento. No me puedo quedar por fuera de la fotografía del gobierno central porque es la más fácil chamuscada.
¿Se acabaron los amores?
Tengo la opción de Cambio Radical, liberal, CD, la U que son muy buenos y con cualquiera de ellos trabajaría el equipo.
Presidenciables. -¿Cuál de todos le gusta más?
Trabajé con Germán Vargas Lleras. Tengo amistad con él y me gusta muchísimo todo el trabajo que hace en este país. Miremos que fórmula vicepresidencial va a tener… me gustan las ideas de Sergio Fajardo.
Me autoriza para hacer un titular que diga: ¿Me suena Cambio Radica?
Claro, por qué no. Me suena. Trabajé con él y conoce mi trabajo. La vivienda que me ayudó a traer con su visto bueno, con el Ministro, el agua potable también. Yo di resultados por la ayuda del Ministro.
¿Se sentiría cómodo con Carlos Botero al lado?
Claro. El fue mi gran aliado en la administración, ayudó mi equipo a elegirlo también a él.
¿La alianza con Rodolfo Buelvas no tiene reversa?
No, nononooooo. Soy de palabra. Tengo lealtad y voy con él hasta el final.
Ya cambió de opinión sobre Valorización en Dosquebradas?
No señor. Sigo pensando igual: total. Las obras se necesitan pero financieramente pero hay que buscar de financiarlas distinto y no con los bolsillos de sus habitantes. Hay muchas cargas de los contribuyentes y ahora con la Reforma Tributaria esto no es fácil.
Por: ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ / Especial para RISARALDAHOY.COM



