Aunque el proceso electoral ya concluyó con la declaratoria oficial de la elección, el escrutinio, la entrega de credenciales y la proclamación de Abelardo De la Espriella como presidente electo, el mandatario saliente, Gustavo Petro, anunció que impulsará acciones judiciales para solicitar la nulidad de los comicios.
La demanda será presentada el próximo martes 7 de julio por el exsuperintendente de Subsidio Familiar y exmagistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), Luis Guillermo Pérez, quien instaurará la acción contra el Consejo Nacional Electoral y la Registraduría Nacional. Además, habilitó una plataforma virtual para que ciudadanos puedan adherirse a la demanda, aunque él figurará como accionante principal.
El caso será estudiado por la Sección Quinta del Consejo de Estado, instancia que deberá determinar si admite la demanda y, posteriormente, decidir sobre la solicitud de una medida cautelar que busca suspender el acto de transmisión del mando presidencial previsto para el próximo 7 de agosto.
El anuncio tomó fuerza luego de un extenso pronunciamiento publicado por Petro en sus redes sociales, en el que aseguró que el progresismo acudirá únicamente a las vías judiciales.
«Ningún progresista debe responder con violencia, en ninguna parte del país; solo pasamos a acciones judiciales que incluyen la nulidad de las elecciones. Y que tendrán su tiempo», escribió el mandatario.
No obstante, el presidente también afirmó que inicia una etapa de «resistencia activa», la cual, según explicó, se desarrollaría si el gobierno entrante «agrede los derechos logrados». En ese contexto, sostuvo que «el pueblo tiene el derecho de defenderlos en todo el país y en todas las calles», una declaración que ha generado diversas interpretaciones sobre un eventual llamado a la movilización ciudadana.
Petro también anunció que, una vez deje la Presidencia, presentará demandas civiles por injuria y calumnia contra quienes, según él, hayan afectado su honra, la de su familia o la del movimiento progresista.
La postura del mandatario coincide con la del excandidato presidencial Iván Cepeda, quien tras los resultados electorales reiteró su decisión de declararse en «desobediencia civil pacífica», aunque hasta el momento no ha precisado cuáles serán las acciones que emprenderá.
Mientras tanto, el proceso de empalme entre el gobierno saliente y el presidente electo Abelardo De la Espriella continúa en marcha, con la posesión presidencial programada para el próximo 7 de agosto, salvo que alguna decisión judicial modifique el curso previsto por el calendario institucional.


