El empresario de origen colombiano aceptó cargos por conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas. Como parte del acuerdo con la Fiscalía estadounidense, se comprometió a entregar información, documentos y testimonios sobre un presunto esquema de corrupción relacionado con el programa CLAP.
Miami, Estados Unidos. El empresario y exministro venezolano Alex Saab se declaró culpable este martes ante una corte federal de Miami de los cargos de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas, en el marco de un acuerdo alcanzado con la Fiscalía de Estados Unidos.
Durante la audiencia, celebrada ante la jueza Kathleen M. Williams, Saab cambió su declaración de no culpabilidad, presentada el pasado 24 de julio, y respondió «culpable, señoría» al ser consultado sobre los cargos.
El acuerdo, de 12 páginas, establece que Saab deberá cooperar plenamente con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, proporcionando información y testimonios que las autoridades consideren veraces y completos, además de documentos, registros y otras pruebas que puedan ser utilizados en investigaciones, juicios o procesos judiciales.
Según el documento judicial, Saab reconoció haber participado en un esquema ilegal relacionado con funcionarios del Gobierno venezolano, que habría incluido sobornos y pagos ilegales vinculados al programa Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), destinado a suministrar alimentos a sectores vulnerables de Venezuela.
Información sobre funcionarios venezolanos
El acuerdo señala que Saab se comprometió a entregar información sobre «altos funcionarios de Venezuela» y reconoce la participación de miembros del Gobierno venezolano en el esquema investigado.
El documento menciona a Álvaro Pulido Vargas, José Gregorio Vielma Mora, Emmanuel Enrique Rubio González y Carlos Rolando Lizcano, además de dos personas identificadas únicamente como «co-acusado 1» y «co-acusado 3», cuyas identidades no han sido reveladas públicamente por la Fiscalía estadounidense.
El acuerdo, sin embargo, no menciona a Nicolás Maduro como parte de este caso específico.
De acuerdo con la acusación estadounidense, la investigación está relacionada con un esquema de corrupción y lavado de dinero que habría utilizado el programa CLAP, con movimientos de recursos hacia cuentas bancarias en Estados Unidos.
Una posible condena de hasta 20 años
Tras aceptar su culpabilidad, Saab podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión, aunque la sentencia definitiva dependerá del proceso judicial y de la decisión de la corte.
Como parte del acuerdo, el empresario también se comprometió a no proporcionar información falsa, no ocultar información relevante, no incriminar falsamente a otras personas y no cometer nuevos delitos.
La cooperación con las autoridades estadounidenses convierte a Saab en una pieza relevante dentro de las investigaciones que adelanta el Departamento de Justicia sobre presuntos hechos de corrupción vinculados con funcionarios y empresarios venezolanos.
De detenido en Cabo Verde a colaborador de la justicia estadounidense
Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020 y posteriormente extraditado a Estados Unidos. En 2023 fue liberado durante la Administración de Joe Biden, como parte de un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Venezuela.
Después de regresar a Venezuela, ocupó el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional.
El pasado mes de mayo volvió a territorio estadounidense después de ser deportado desde Venezuela y compareció ante la justicia federal por los nuevos cargos. Su primera declaración en este proceso fue de no culpabilidad.
Ahora, con el acuerdo alcanzado con la Fiscalía, Saab reconoce su responsabilidad penal en los delitos incluidos en la acusación y se compromete a colaborar con las investigaciones de las autoridades estadounidenses.
El caso adquiere especial relevancia por desarrollarse paralelamente a otros procesos judiciales relacionados con altos funcionarios venezolanos y por la información que Saab pueda proporcionar durante su cooperación con la justicia de Estados Unidos.


