El Cuerpo Oficial de Bomberos de Dosquebradas alertó sobre el incremento de hurtos de medidores de gas en diferentes sectores del municipio. La práctica, además de generar pérdidas económicas para las familias, puede dejar instalaciones expuestas y derivar en emergencias que comprometan la seguridad de viviendas y comunidades enteras.
Una práctica delictiva empieza a convertirse en un problema de seguridad para varios sectores de Dosquebradas. El hurto de medidores de gas en viviendas ha generado afectaciones directas a las familias y ha obligado a reforzar la vigilancia y los llamados de prevención, especialmente en zonas donde estos hechos ya se han presentado de manera reiterada.
“Sectores como Los Naranjos, San Diego y Playa Rica, entre otros, han reportado casos en los que los medidores son hurtados de las viviendas. Incluso hemos tenido sectores donde la situación se ha repetido hasta tres veces, por eso estamos haciendo un llamado urgente a denunciar y a reportar cualquier manipulación irregular de estas instalaciones”, indicó Jorge Iván Valencia, integrante del Cuerpo Oficial de Bomberos de Dosquebradas.
Más allá del valor del medidor, el principal riesgo aparece cuando la conexión queda abierta, alterada o expuesta. Una instalación intervenida de forma irregular puede generar una fuga y convertir un hurto en una situación con capacidad de afectar también a predios vecinos. Por esta razón, Bomberos insiste en que la ciudadanía no debe intentar reparar, reconectar o intervenir por cuenta propia una tubería comprometida. La recomendación es mantener distancia, evitar cualquier acción que pueda producir una chispa y solicitar apoyo inmediato de los organismos competentes.
La preocupación también ha sido expresada por habitantes de los sectores afectados. Reinel Pino, residente de Playa Rica, hizo un llamado a fortalecer la denuncia ciudadana y a no dejar estos hechos únicamente en comentarios entre vecinos: “Tenemos una situación muy delicada por el hurto de los contadores de gas. Muchas veces a la gente le da miedo denunciar y la invitación es a que lo hagamos ante la Policía. Al final, una acción de delincuencia puede terminar poniendo en riesgo a toda una comunidad y son los organismos de emergencia los que tienen que salir a controlar sus consecuencias”.
En ese sentido, el llamado también se extiende a juntas, vecinos y comunidades organizadas para que permanezcan atentos a movimientos sospechosos, sin exponerse ni confrontar directamente a posibles responsables. La vigilancia comunitaria y el reporte oportuno pueden ayudar a prevenir nuevos casos y facilitar la actuación de las autoridades.
Bomberos reiteró además que cualquier olor fuerte a gas, daño visible en las conexiones o ausencia repentina del medidor debe asumirse como una señal de alerta. Actuar de manera rápida y adecuada puede evitar que una situación inicialmente localizada termine escalando a una emergencia mayor.
Finalmente, la prevención, la denuncia y el cuidado de las instalaciones se convierten así en tres acciones clave frente a una conducta que no solo afecta el patrimonio de las familias, sino que puede comprometer la seguridad colectiva.
Dato de interés:
Ante una posible fuga de gas, aléjese del lugar, no encienda ni apague interruptores eléctricos, evite generar cualquier tipo de chispa y comuníquese de inmediato con los organismos de emergencia a la línea 606 340 24 19.


