Gustavo Upegui, fue dueño del equipo de fútbol donde surgió el actual 10 del Real Madrid y la Selección Colombia.
Aseguró que se “enloqueció” cuando lo vio hacer 2 goles olímpicos en la final del Pony Fútbol 2003 y terminado ese partido se acercó a Pilar Rubio y Juan Carlos Restrepo, madre y padrastro del jugador, para proponerles llevar al pequeño James al fútbol profesional.
“Upegui quería que el muchacho jugara un semestre en el Independiente Medellín para después saltar al profesionalismo vistiendo los colores del Envigado, el equipo que desde hacía una década era suyo”, indicó Las 2 Orillas.
El portal señala que la familia de Rodríguez aceptó la propuesta “con la condición de ser trasladada de Ibagué a Medellín”, a lo que el hombre no solo accedió sino que ayudó a Rubio y a Restrepo a conseguir trabajo.
Fernando Jiménez, quien por ese tiempo era dueño del DIM, habría considerado que James era muy frío en la cancha, además de no contar con una buena estatura, según Las 2 Orillas. “No le vio futuro y vendió el 35% del pase a Upegui”, que en consecuencia se quedó con los derechos deportivos del jugador y de paso le financió un tratamiento de hormonas de crecimiento, similar al que recibió Lionel Messi en su niñez.
Habría impuesto su autoridad como dueño del Envigado FC para darle el número 10 del equipo ‘naranja’ al joven cucuteño y hacerlo debutar en el fútbol profesional el 21 de enero de 2006, al igual como lo hizo con otras figuras del balompié colombiano como son Fredy Guarín, Juan Fernando Quintero, Dorlan Pabón y Giovanni Moreno.
Sin embargo, “Upegui combinaba su pasión por el futbol con los negocios ilícitos alrededor de la Oficina de Envigado desde la que cobraba caro por extorsión, sicariato y secuestro”, apunta el medio. Terminó asesinado por hombres vestidos de policía y enviados por Daniel Mejía, que sería su rival en la Oficina de Envigado.
James siguió su camino y muy pronto se marchó a Argentina, donde continuó su carrera en el club Banfield; el ‘naranja’ por su parte, entró en declive después del crimen y cayó a la B, aunque regresó a la primera categoría para el torneo de 2008.
No obstante, a finales del 2014 y con Juan Pablo Upegui (hijo de Gustavo) como máximo accionista, fue incluido en la Lista Clinton, que incluye a personas y empresas vinculadas al narcotráfico.
Fuente / www.pulzo.com



