Escuelas colombianas de educación básica han encontrado en el milenario juego chino Go, conocido también como Weiqi, una herramienta para superar obstáculos del aprendizaje en alumnos con capacidades diferentes, así como para reforzar lazos sociales entre el estudiantado, según educadores y practicantes.
CARTAGENA DE INDIAS, Colombia – Xinhua
En el VIII Congreso Latinoamericano de Go, llevado a cabo del 30 de octubre al 3 de noviembre en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, varias escuelas y clubes particulares participan en competencias, conferencias y demás actividades, destinadas a fomentar el milenario juego chino.
La especialista en neuropsicología, Paola Sarmiento, explicó a Xinhua algunos de los beneficios que han encontrado en el Go durante más de 15 años de investigación y aplicación en el Centro de Orientación de Inteligencias, organización que desarrolla habilidades sociales, cognitivas y emocionales a través de juegos de estrategia, en la ciudad de Bogotá.
«Estas habilidades son integrales para desarrollar bienestar», dijo la experta en docencia, quien explicó que entre esas habilidades sociales se encuentran «el juego con el otro y las capacidades lúdicas».
Sarmiento mencionó entre las habilidades emocionales a «los procesos de ganar y de frustración», así como de «aprendizaje para buscar la excelencia», mientras que entre las cognitivas refirió «inhibición de conductas, procesos de flexibilidad, planeación, memoria, atención y alerta».
«Nosotros trabajamos de una manera diferente porque el Go lo integramos a la vida», mencionó la especialista, al agregar en tal sentido que les permite reflexiones para trabajar «virtudes» en niños y jóvenes.
«Buscamos que estas experiencias se sumen a su desarrollo como seres humanos. Entonces ellos también enseñan Go. Hacemos procesos de eslabones porque a través de ese ‘servir’ tú también aprendes», agregó Sarmiento.
Entre las virtudes del Go como herramienta para superar obstáculos de aprendizaje se encuentra, según la profesional, el caso de su propio hijo Alán Cortés, de 22 años de edad.
Alan presentó en su infancia «capacidades especiales de aprendizaje», lo que llevó a actividades lúdicas como único método de enseñanza con resultados positivos y la posibilidad del ingreso a la universidad para cursar dos carreras profesionales.
Hoy en día, el propio Alán ofrece clases particulares de Go a niños que como él, enfrentan particularidades de aprendizaje, además de haber representado a Colombia en torneos internacionales de ese juego en naciones como Argentina, Canadá, China, Ecuador, Guatemala, Japón y México, entre otras.
Alán participó en el Congreso Latinoamericano de Go y se refirió en diálogo con Xinhua a los alcances de este juego y su relación con la propia vida.
«El Go se asemeja mucho a la vida porque es un elemento constante de toma de decisiones. En la vida debo tomar decisiones permanentemente sobre cuál es mi paso a seguir», contó el joven, quien cursa también estudios en diseño multimedia e industrial.
Alán, además, profesional en el área de la pedagogía con apoyo de la psicología y la neurología, dijo que el juego permite que se puedan tener varias jugadas como en la vida misma, en la que «tenemos varios proyectos y a todos los debemos atender», así que es «buscar equilibrios que podemos trasladarlos a la vida».
Otros docentes colombianos también han incluido el Go en actividades extracurriculares, mediante la formación de clubes en los que se profundiza en el aprendizaje del juego, considerado como un deporte de la mente.
Es el caso de la profesora de preescolar y primaria, Tatiana Marcela Solís, quien labora en el municipio de Guayabal de Síquima, en el departamento de Cundinamarca, en la región central de Colombia.
Marcela Solís llegó al Congreso Latinoamericano de Go para participar junto a seis niños en los distintos torneos.
«Con el Go puedes trabajar el pensamiento espacial, el conteo, el pensamiento numérico, formas coordenadas. Son varios elementos que te brinda el juego para trabajar las matemáticas», dijo la profesora.
«Abarca también otras cosas como el ámbito moral, el respeto hacia el otro jugador, el trabajo de la paciencia y de las emociones, la tolerancia hacia la frustración, abarca muchas cosas», concluyó la profesora respecto al milenario juego.


