En Colombia, médicos se preparan para enfrentar tercer pico de Covid-19

Los países latinoamericanos le han apostado a medidas de restricción de la movilidad y regulaciones sanitarias, y luego a la vacunación para derrotar el COVID-19, pero la pandemia sigue propagándose ferozmente, cobrando vidas y perjudicando muchos aspectos de la vida de la gente.

En Colombia, los médicos, algunos de ellos ya vacunados contra el COVID-19, se alistan para enfrentar el tercer pico de contagios, mientras instan a la ciudadanía a mantener todas las medidas que puedan reducir la velocidad de propagación de la enfermedad y piden al Gobierno agilizar el proceso de vacunación masiva.

El presidente del Colegio Médico de Bogotá, Herman Bayona, explicó en entrevista con la agencia de noticias Xinhua que si bien es normal que en la pandemia se generen olas de contagios, como se ha visto en otros países, también es cierto que en Colombia se ha propiciado una tercera ola «a través de la flexibilización de las normas de bioseguridad a nivel social».

Bayona agregó que tener vacunado al personal médico de la primera línea de batalla contra la COVID-19 ayudará a que los nuevos picos de contagios en Colombia tengan un menor impacto en el sistema de salud y confió en que muy pronto la cobertura sea para todo el personal del sector en el país.

«La comunidad médica lo que espera es que se logre una vacunación fundamentalmente a las personas más vulnerables», manifestó.

Esta semana Colombia superó las 63.000 muertes por COVID-19 y, mientras avanza el plan nacional de vacunación, las cifras de casos, decesos y ocupación de unidades de cuidados intensivos (UCI) vuelven a aumentar.

Tras el segundo pico de la pandemia, que coincidió con el inicio del proceso de vacunación masiva, en el país hubo una relajación de las medidas, una apertura importante del comercio, que sumado a la llegada de las vacaciones de Semana Santa en abril causarían el tercer pico.

Asimismo, subrayó que uno de los desafíos del plan de vacunación del país, que tiene como propósito inmunizar a 35 millones de colombianos en 2021, es acelerar el proceso.

«Se han relajado no solamente los individuos sino las autoridades también y esto ha generado la condición para que tengamos un tercer pico muy importante y no hemos terminado de aprender con respecto a las olas anteriores», agregó el médico.

Las ciudades de Barranquilla y Santa Marta y los departamentos de Antioquia, Magdalena, Atlántico y Córdoba registran aumentos de contagios y de ocupación de camas en UCI, y aunque se han tomado medidas como toques de queda nocturnos y leves restricciones a la movilidad, para Bayona estas no son suficientes.

«Esto genera un costo social, político, económico y en salud pública muy importante pero mucho más grave, genera un costo en número de vidas», advirtió.

Frente a la situación en América Latina, expertos consultados por Xinhua coincidieron en que una combinación de factores han sido la causa del repunte de la crisis sanitaria y abogaron por implementar medidas más estrictas para controlar la circulación del nuevo coronavirus y acelerar la vacunación.

En Brasil, los casos confirmados diarios superaron por primera vez los 100.000 el 25 de marzo, y el número de muertes en un solo día llegó a 3.780 el 30 de marzo, estableciendo un nuevo récord.

Hasta el 30 de marzo, el país registraba un total de 12.658.109 contagios y 317.646 defunciones, cifras que lo sitúan como el segundo más afectado por la pandemia en el mundo.

El 29 de marzo, Argentina reportó 14.014 casos nuevos de COVID-19, la mayor cifra en una sola jornada en los últimos cinco meses, y esto ocurría poco después de que el presidente del país, Alberto Fernández, advirtiera que una segunda ola de la pandemia estaba «cerca».

Por su parte, el ministro de Salud peruano, Óscar Ugarte, indicó el 28 de marzo que el país se encontraba «en la parte más alta de la segunda ola» de la pandemia.

En Chile, se registraron más de 7.000 casos a diario durante cinco días consecutivos hasta el 29 de marzo.

«Nuestro país está pasando un periodo social y sanitario bastante complejo en comparación con el mes de julio de 2020, cuando tuvimos la mayor cantidad de personas positivas por COVID-19», dijo el director del Instituto de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile, Claudio Méndez.

Actualmente, hay tres variantes del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, en Brasil: la P.1, que se descubrió en el estado de Amazonas, la P.2, que circula principalmente en Río de Janeiro, y la nueva cepa notificada el 12 de este mes. Existe evidencia de que esta última es altamente contagiosa, pero su impacto en aquellos que ya cuentan con anticuerpos requiere más investigación.

El coordinador del equipo de trabajo sobre COVID-19 de la estatal Universidad de Campinas (Unicamp) de Brasil, Alessandro Farias, consideró que el colapso sanitario actual tiene que ver con una combinación de factores que permitieron, por ejemplo, el desarrollo y transmisión de la variante P.1.

Hasta la fecha, se han encontrado contagios de P.1 en muchos países latinoamericanos como Perú, México, Chile, Argentina y Venezuela.

En el caso de Lima Metropolitana, el 40 por ciento de los contagios están asociados a la nueva cepa, cuyos primeros casos en el país andino fueron confirmados en febrero.

«El (factor) más importante es esta variante brasileña, que forma un riesgo tremendo», precisó el médico investigador peruano Gustavo Grandez, quien integra el equipo clínico en el Centro de Investigaciones Tecnológicas, Biomédicas y Medioambientales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Según analizó, el relajamiento de la ciudadanía en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad a raíz de «la fatiga generada por la pandemia durante más de un año» es otro factor importante del aumento de los casos durante el último mes y a pesar de que en febrero Perú inició el plan de vacunación.

En cuanto a la situación en Chile, Méndez, experto en salud pública, lamentó que el permiso de vacaciones fue bastante polémico «e incluso nuestro aeropuerto sigue abierto recibiendo a turistas tanto nacionales que regresan, como internacionales que vienen de países donde también la pandemia está presentando un aumento de casos».

Todo esto en medio de la fructífera vacunación masiva en Chile, país que se encuentra entre los que han logrado vacunar a más personas por cada 100 habitantes, lo cual muestra, a juicio de Méndez, que la inmunización es solo una factor para poder controlar la pandemia.

Para Méndez, uno de los problemas de Chile también ha sido la estrategia de testeo, trazabilidad y aislamiento, que se comenzó a implementar «muy tarde de forma sistemática», y es preciso seguir extremando el autocuidado, es decir, el lavado de manos, el uso de mascarillas y el respeto de la distancia social.

«Si es que aumenta la cantidad de personas que se notifica diariamente positivas por COVID-19, finalmente, hasta la estrategia de vacunación puede verse afectada porque las personas positivas no pueden recibir la vacunación y ya estamos empezando en un periodo bastante crítico», auguró.

A su vez, el experto peruano Grandez sostuvo que la ciudadanía y los comerciantes deben respetar la cuarentena focalizada declarada por el Gobierno, ya que «puede funcionar si es que algunos sectores económicos ponen de su parte y hacen un freno por algunos meses para disminuir la tasa de incidencia de nuevos casos».

Pero en su opinión la solución está en regresar a una eventual cuarentena total como la que vivió Perú el año pasado.

Para el inmunólogo brasileño Farias, es necesario controlar la transmisión del virus a la hora de seguir la vacunación rápidamente para disminuir la posibilidad de que surjan más variantes.

«Las variantes son generadas por mutaciones en forma aleatoria. Cuanto más se replica el virus, más el virus crece, más mutaciones va a acumular. Y en Brasil tenemos a mucha gente infectada con una población muy numerosa, 200 millones de habitantes», explicó el especialista.

La visión de Farias la comparte el boletín epidemiológico del laboratorio federal Fiocruz, que alertó que sin confinamiento ni cuarentenas Brasil quedaría expuesto a la aparición de nuevas variantes que pueden tener mutaciones variadas a raíz de la alta circulación de personas.

Pese al escenario negativo sobre las nuevas variantes, Farias dijo que «la esperanza es que hasta mitad de 2021 se pueda vacunar a una aceptable porción de la población, de forma que se permita desatascar al sistema de salud y que pueda haber mayor acceso a vacunas a partir del segundo semestre». 

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