Se consolida como una joya narrativa que plantea un escenario tan inquietante como posible: la privatización total de los derechos como humanidad.
De la mano de Planeta, esta obra está disponible en versión impresa y digital en las principales librerías del país desde el mes de abril.

Bogotá, julio de 2025. ¿Qué pasaría si un día la humanidad tuviera que pagar por ver, oír, abrazar o simplemente sentir? «Cuerpos privados», la impactante ópera prima de Dorian Olaya, plantea esta inquietante posibilidad en una sociedad donde incluso las funciones más básicas del ser humano han sido privatizadas. Esta poderosa obra de ciencia ficción irrumpe en la literatura colombiana con una propuesta provocadora y original que expone uno de los temores más profundos de nuestro tiempo, la pérdida total de libertad bajo el dominio de un Estado omnipresente.
La idea central de esta obra surge de una profunda reflexión sobre las formas de privatización que ya afectan a la sociedad. Como un espejo, en su narrativa se plantea la prisión del ser humano en una forma biológica, anclada al uso del cuerpo, lo cual, de alguna forma, evoca la triste realidad de las personas de estos tiempos, esclavizadas por diversos sistemas, como los créditos de consumo, el trabajo mal remunerado, el culto al yo, las redes sociales, el consumismo, entre otros.
«En el pasado, el ser humano gozaba de diversas cosas de forma gratuita, como el acceso a la tierra, al aire limpio, al agua potable, a ciertos espacios, e incluso a actividades de subsistencia como la caza y la pesca. Hoy muchas de estas han sido privatizadas», comenta el Olaya.
Esta novela abarca una línea de tiempo de más de dos siglos, iniciando en el año 2025 y finalizando en 2246. Se estructura en tres historias situadas en distintos momentos históricos, que se entrelazan en puntos clave y convergen en una resolución hacia la década del 2240, en una sociedad distópica que invita a reflexionar sobre la política, el constructo social, el medio ambiente y la naturaleza humana.
Tras dos siglos de esclavitud, las nuevas generaciones, inmersas en un estado de adormecimiento, desconocen que en el pasado las personas eran dueñas de su cuerpo y sus sentidos, por lo cual, resulta muy difícil gestar una verdadera revolución. Los personajes principales son los encargados de guiar el movimiento libertario en contra del imperio; sin embargo, no todo es lo que parece y, cuando todo se revele y tenga sentido, será el momento de tomar una importante decisión frente al destino de la humanidad.
«La idea de la privatización de los sentidos nace en la insaciable sed de poder de algunos gobernantes, especialmente en regímenes autoritarios y totalitarios. Si seguimos por este camino, podríamos enfrentarnos a futuros distorsionados por el control absoluto del ser humano», añade el autor.
Por otra parte, la ciencia, en las manos equivocadas, nos puede llevar a niveles de esclavitud peores que los que hemos vivido en nuestra historia como sociedad, llevando a la destrucción de nuestro planeta y, a su vez, de nuestra especie. Muchos elementos de la sociedad actual parecerían ficción si pudieran observarse desde el pasado. Esta historia distópica plantea profundas reflexiones sobre el rumbo que está tomando la especie dominante del planeta.
Como cierre, deja a los lectores con una pregunta inquietante: ¿ya estamos pagando por ser nosotros mismos? En una sociedad moldeada por estereotipos de belleza, ideales de vida, nociones de éxito y otros constructos impuestos por los medios y el consumo, surge una paradoja inevitable: ¿qué significa realmente ser uno mismo? Si adaptarse a los estándares artificiales implica renunciar a la autenticidad, entonces ya se está pagando el precio por una versión construida del yo. Sin embargo, si aún existe la posibilidad de liberarse de esas exigencias y forjar una identidad propia, tal vez todavía se conservan algunos trazos de libertad.
Sobre Dorian Olaya
Es profesional en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, se especializa en la Universidad Javeriana para concluir sus estudios con maestría en Educación de la Universidad de La Rioja y, actualmente, se desempeña como contador y educador.
Su acercamiento al mundo literario nace en su adolescencia y se fortalece con el paso de los años, donde descubre el universo mágico y futurista que encuentra en las diversas obras de grandes referentes de las letras. García Márquez, Paulo Coelho, Vargas Llosa y Mario Mendoza, entre otros, despertaron su curiosidad por las narrativas sobre escenarios tradicionales, urbanos, políticos y, por supuesto, matizados por el encantador realismo mágico. Por su parte, Julio Verne, George Orwell y Aldous Huxley lo condujeron hacia el mundo de la ficción y las distopías, donde el desarrollo científico y las distorsionadas sociedades futuras constituyen la salida de emergencia de la monótona y, en cierta medida, cruda realidad, por lo cual, en medio de reflexiones y críticas de naturaleza humana, religiosa y social, se descubre como escritor.


