En un momento de redefinición normativa para la industria de apuestas en Colombia, Coljuegos avanza en una agenda regulatoria orientada a garantizar la sostenibilidad de los operadores y fortalecer el impacto social del sector. Así lo explicó Marco Emilio Hincapié, presidente de la entidad, al hacer un balance de las reformas recientes y de los proyectos que aún cursan en el Congreso, en el cierre del actual periodo legislativo.
De acuerdo con Hincapié, uno de los principales planteamientos del sector ante el Gobierno fue la necesidad de un esquema tributario más equilibrado, en particular para las plataformas de apuestas en línea y el segmento de casino digital. La discusión derivó en ajustes que buscan mantener la viabilidad de la actividad regulada y, al mismo tiempo, asegurar mayores transferencias a áreas estratégicas como la salud, que históricamente se ha financiado en parte con recursos provenientes de los juegos autorizados.
La modificación más relevante quedó plasmada en el Decreto 1474 de 2026, que reformó la base gravable aplicada a los operadores online. Con el nuevo modelo, el impuesto dejó de calcularse sobre el total apostado por los usuarios y pasó a basarse en los ingresos brutos de los operadores, una vez descontados los premios pagados. Para el presidente de Coljuegos, este cambio permite un funcionamiento más ordenado del mercado, con incentivos para la legalidad y una mayor capacidad de aporte al sistema de salud.
En paralelo a la reforma tributaria, Coljuegos reportó avances en materia legislativa y de oferta de productos. Entre ellos se encuentra la regulación de las rifas, formalizada mediante el Decreto 1486 de diciembre de 2024, cuyo objetivo es reactivar este tipo de juegos tradicionales y generar alrededor de 70.000 millones de pesos anuales en transferencias al sector salud. También se avanza en la comercialización de Keno, un nuevo juego que, según proyecciones oficiales, podría aportar cerca de 480.000 millones de pesos en los próximos cinco años, así como en la reactivación de las apuestas en carreras virtuales, reguladas desde 2016 pero con baja rentabilidad hasta ahora.

En términos de desempeño económico, Hincapié señaló que el sector del juego se consolidó como uno de los más relevantes dentro de la industria del entretenimiento en Colombia. Solo en 2025, las apuestas reguladas transfirieron más de 1,06 billones de pesos al sistema de salud. Frente a la aplicación de impuestos extraordinarios en el marco de la emergencia económica y social, precisó que estos recayeron exclusivamente sobre los 14 operadores online autorizados, que aportaron cerca de 1,35 billones de pesos en IVA al Tesoro Nacional para atender la crisis humanitaria en la región del Catatumbo, sin suspender sus contribuciones ordinarias.
Contrario a las preocupaciones sobre una posible desaceleración del mercado por la carga fiscal, Coljuegos indicó que los volúmenes de apuestas continuaron en aumento durante 2025. En diciembre, el crecimiento fue del 25 % frente al mismo mes del año anterior, una tendencia que, según el regulador, podría intensificarse con eventos deportivos de alto impacto como el Mundial de Fútbol de 2026.
Este panorama se inscribe en un contexto más amplio de expansión de los mercados de apuestas en América Latina. Brasil es uno de los casos más representativos tras la implementación de su marco regulatorio, con una recaudación superior a los 9.000 millones de reales en impuestos durante el primer año de operación legal de las apuestas. Estudios recientes sobre el perfil del apostador brasileño de un casino en línea muestran un predominio de usuarios que destinan montos mensuales bajos, mayoritariamente inferiores a los 100 reales, y una base concentrada en hombres de entre 25 y 40 años, pertenecientes a clases medias. Estos datos reflejan un comportamiento similar al observado en otros países de la región, donde el crecimiento del casino online y las apuestas deportivas se apoya en una participación amplia y en tickets promedio moderados.
Finalmente, Hincapié destacó el papel de Colombia como referente regional en regulación, gracias a un marco jurídico consolidado y a acuerdos de cooperación internacional, como el suscrito recientemente con la Policía Nacional de España para combatir el juego ilegal. Pese a estos avances, la lucha contra las operaciones no autorizadas sigue siendo uno de los principales desafíos, tanto en espacios físicos como en el entorno digital, en un sector que continúa en expansión en América Latina.


