El Partido de la U, pasó de ser un partido robusto y serio, a uno enclenque y fracturado. Hoy es una terrible caricatura.
Al paso que va pueden ganar las elecciones para el Concejo y la Asamblea, pero perder la alcaldía de Pereira. Mucho daño le ha hecho al candidato con las zancadillas que desde su interior le lanzan. ¡Plop!
En el Concejo de Pereira no dan pie con bola por la marrulla política soterrada de dos de sus concejales que caminan sueltos. A ello, deben sumar los esperpentos jurídicos y el desgaste en serie que registran, Como el caricato aquél: quien los podrá salvar ahora.
Acaban de protagonizar otro desacierto superior: en la discusión del reparto frívolo, grotesco, al por mayor, de las medallas del mal llamado “mérito”. Estas distinciones perdieron categoría desde el instante mismo que decidieron entregarla por necios y torpes fulanismos. Da vergüenza su selección. Produce escalofrío.
Cada concejal hoy es una partitura distinta en esa gran orquesta política, donde varios corporados, concejales, se creen el cuento de ser Jefes pigmeos de una tribu, donde el mal ejemplo cunde.
El daño que le han hecho a su institucionalidad es grande y grave. Nadie – parece – darse por entendido y mucho menos, se le ocurre un drástico llamado al orden. La U merece freno de mano. Los Parlamentarios se contentaron con ver pasar la desdicha como el paisaje que flota ante sus ojos en medio de la extravagancia.
En la Asamblea, nada más desastroso que la presidencia de JJ. Tuvo todo para salir en hombros pero se contentó con ser un viejo animador de pueblo al que se le apareció la Virgen. De volverse un crítico irrespetuoso e irreverente al que no le fluyó nada más que el fracaso de quien el éxito se le resbaló en sus propias manos llevado por su cotizado ego.
Estos dos presidentes levitan en una burbuja. Tiene características iguales en la avaricia de poder concentrada que nada extraño es la apertura de un concurso para saber ¡quién de los dos lo ha hecho peor!
Se quedaron en lamentable expectativa para caer de bruces en la guillotina. Falso que hayan movido liderazgo alguno.
Hoy, insisto, el Partido de la U, merece auto examen. Va mal, vive su mala hora. Del aplauso cerrado a ser exponentes del fracaso al frente de estas Corporaciones. Lastima este partido de la U, con tanto mayordomo que ve recua y poco o nada hace para darle rumbo a Pereira y Risaralda.
Lo que se creyó iba a ser un año redondo, terminó hiriendo su legitimidad política No se trata solo de ganar elecciones para consolidar honores sino de gobernar bien sin arrastrar la ética y el orden. Hay que tener pudor para administrar y no ser el epicentro del caos.
Poco sería pedirle a quienes ostentan dignidades de poder, evitar que les sigan lanzando salvavidas para retener el colapso de la U, el mismo partido que marcó historia en Risaralda.
El espejo roto es bueno porque permite dimensionar la magnitud de la crisis. Permite ver la ampliación de sus propios defectos con los marinos ebrios en la proa, que vomitan sus horrores. La U no puede dar la impresión que es un Partido al garete sino que gobierna con el sello de la probidad de sus militantes, así sea desde el Concejo y la Asamblea.
¡Es hora del timonazo!


