El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, destituyó al Ejecutivo regional de Cataluña, Carles Puigdemont, disolvió el Parlamento catalán y convocó elecciones en la región para el 21 de diciembre, como parte de las primeras medidas para hacer frente a su declaración unilateral de independencia tomada el viernes.
“Estas son las primeras medidas que ponemos en marcha, para evitar que los hasta ahora responsables de la Generalitat puedan seguir dando pasos en su escalada de desobediencia y de agresión a nuestra Constitución”, anunció Rajoy en un mensaje en el Palacio de la Moncloa tras un Consejo extraordinario de Ministros.
“Hoy (ayer) he disuelto el Parlamento de Cataluña, y el próximo 21 de diciembre se celebrarán elecciones autonómicas” que serán “limpias, libres y legales” continuó Rajoy.
Las medidas buscan “evitar el secuestro inadmisible de una mayoría de los catalanes y el hurto de una parte de su territorio al resto de españoles”, dijo Rajoy, que calificó este viernes de “jornada triste, en la que la sinrazón se ha impuesto a la ley”, en referencia a la declaración de independencia del Parlamento catalán.
Rajoy resaltó que estas medidas fueron tomadas con el apoyo del Partido Socialista, el principal opositor a nivel nacional, y del partido de centroderecha Ciudadanos
Las medidas, que prevén devolver la legalidad constitucional y estatutaria a Cataluña, fueron aprobadas por 214 votos a favor, 47 en contra y una abstención.


