Una mujer fue capturada en flagrancia en una notaría de Dosquebradas cuando, presuntamente, intentaba concretar la venta de un lote que no le pertenecía, utilizando documentos falsificados y elementos que habrían sido empleados para suplantar la identidad de la verdadera propietaria.
El caso es investigado por las autoridades y genera preocupación en medio de la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó numerosas viviendas e inmuebles afectados en Risaralda.
De acuerdo con la información conocida durante el operativo, la mujer pretendía negociar el inmueble por aproximadamente $400 millones, aunque en el contrato de compraventa el predio figuraba con un valor de $95 millones.
La captura se produjo luego de que investigadores de la Sijín y la Policía adelantaran un seguimiento a la negociación. Uno de los investigadores habría asumido el papel de comprador para verificar la información y establecer cómo se estaba desarrollando el trámite.
Durante el procedimiento, las autoridades encontraron en poder de la capturada una cédula que correspondería a la verdadera propietaria del lote, escrituras del inmueble y unas huellas dactilares impresas en silicona que, según la investigación, habrían sido preparadas para facilitar la suplantación de identidad.
El predio está ubicado en inmediaciones de la carrera 23 con calle 32A, en Dosquebradas. Según la investigación periodística, la propietaria legítima actualmente reside en Estados Unidos.
Las autoridades investigan ahora si el caso corresponde a un hecho aislado o si detrás de esta operación podría existir una estructura dedicada a la falsificación de documentos y a la apropiación fraudulenta de bienes.
La situación cobra especial relevancia en los municipios afectados por el terremoto, donde muchas familias se encuentran concentradas en la recuperación de sus viviendas y patrimonio, mientras algunos inmuebles permanecen desocupados, afectados o bajo restricciones de uso.
La Fiscalía y la Policía deberán determinar las circunstancias exactas de la presunta operación, la participación de otras personas y si existen más posibles víctimas. Por ahora, la mujer capturada deberá responder ante las autoridades por los hechos que son materia de investigación, bajo el principio de presunción de inocencia.


