La cantante y bailarina colombiana Totó la Momposina falleció este martes 19 de mayo de 2026 a los 85 años en Celaya, México, acompañada de su hija Angélica y sus nietos.
La noticia fue confirmada por el Ministerio de las Culturas de Colombia y por su mánager Carolina Gotok. El Gobierno Nacional anunció que las honras fúnebres se realizarán en el Capitolio Nacional, en Bogotá, como homenaje a más de seis décadas dedicadas a preservar y difundir la música tradicional del Caribe colombiano.
El cuerpo de la artista será trasladado a Colombia el próximo 27 de mayo. Familiares que viven en el exterior llegarán al país para acompañar el homenaje junto a la agrupación Los Tambores de Totó.
Hablar de Totó la Momposina era hablar de Colombia. De la Colombia profunda, ribereña y ancestral. De los tambores, las gaitas y las voces tradicionales que durante siglos conservaron la memoria cultural de los pueblos del Caribe.
Nacida como Sonia Bazanta Vides, Totó creció en una familia donde la música hacía parte de la vida cotidiana. Desde muy joven entendió que el canto también podía ser una forma de resistencia y de defensa cultural.
A lo largo de su carrera recorrió pueblos enteros investigando y aprendiendo ritmos tradicionales afroindígenas, defendiendo sonidos que en muchas ocasiones fueron relegados frente a géneros comerciales. Gracias a su trabajo, el folclor colombiano logró reconocimiento internacional y llegó a escenarios de Europa, Estados Unidos y América Latina.
Su presencia artística fue única: su voz profunda, sus vestidos coloridos y la fuerza espiritual con la que interpretaba cada canción la convirtieron en una de las figuras más representativas de la música latinoamericana.
Canciones como La Verdolaga, Curura y El Pescador hicieron que generaciones enteras volvieran a conectarse con las raíces musicales del país.
Uno de los momentos más simbólicos de su carrera ocurrió cuando acompañó a Gabriel García Márquez durante la ceremonia del Premio Nobel en Suecia, llevando los sonidos del Caribe colombiano al escenario internacional.
Su despedida oficial de los escenarios se produjo en 2022 durante el Festival Cordillera, realizado en el Parque Metropolitano Simón Bolívar de Bogotá, donde miles de asistentes entendieron que estaban viendo no solo a una artista, sino a una mujer que dedicó su vida a proteger la identidad cultural de Colombia.
La partida de Totó la Momposina deja un vacío inmenso en la cultura nacional, pero también un legado eterno que seguirá vivo en cada tambor, cada gaita y cada cumbia que recuerde las raíces del país.



