En Pereira se intensifican las acciones a través de la estrategia Alcaldía Nocturna y en coordinación interinstitucional, para atender esta problemática social con enfoque humanitario.
La presencia creciente de habitantes de calle en parques, vías públicas y sectores estratégicos de la ciudad ha encendido las alertas de las autoridades locales. En respuesta, la Administración Municipal, a través de la estrategia Alcaldía Nocturna, viene reforzando las acciones de atención integral a esta población vulnerable, muchas veces proveniente de otros departamentos.
En un reciente operativo coordinado con la Secretaría de Desarrollo Social y Político se logró identificar habitantes de calle procedentes de departamentos como Cauca, Caquetá, Antioquia, Quindío y Valle del Cauca.
“Estamos evidenciando que muchos de los habitantes de calle que hoy están en Pereira no son originarios del municipio. Por eso activamos la ruta institucional para brindar atención humanitaria, pero también para gestionar su retorno con dignidad y acompañamiento; insistimos en poner a su disposición la oferta institucional como el albergue temporal y el Plan Retorno”, explicó Mauricio Alberto Vega López, asesor de la estrategia Alcaldía Nocturna.
Durante los recorridos nocturnos, se ha podido constatar que gran parte de esta población no accede a la oferta institucional pese a que existen servicios de alimentación, alojamiento temporal, atención psicosocial y orientación en salud disponibles. El consumo de sustancias psicoactivas, las condiciones de salud mental y la falta de vínculos familiares activos, son algunos de los factores que dificultan el proceso de inclusión y que inciden en la negativa de los mismos habitantes de calle a recibir atención.
Frente a esta situación, la Alcaldía de Pereira continúa promoviendo el uso de la oferta social, evitando la permanencia prolongada en el espacio público, y sensibilizando a la ciudadanía sobre la necesidad de abordar esta realidad con empatía, corresponsabilidad y compromiso colectivo, para que no entreguen limosna a los habitantes de calle y de esta forma desincentivar también el comercio de estupefacientes.


