El presidente colombiano Gustavo Petro respondió al ELN, que sugirió que no firmaría la paz durante su gobierno, y afirmó que “no cree” que futuras administraciones estén dispuestas a hacer la paz. La VOA consultó a analistas sobre la postura actual del grupo insurgente.
VOA / La intención de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de avanzar en el proceso de negociaciones de paz en Colombia para dejarlo «lo más consolidado posible» en 2026 y darle continuidad con otros gobiernos, más allá de la gestión de Gustavo Petro, es una estrategia tan «arriesgada» que podría incluso ser «un salto al vacío», según los expertos.
En la antesala de un nuevo encuentro programado del 19 al 25 de noviembre en Caracas, el jefe negociador del ELN, alias Pablo Beltrán, señaló que el objetivo del grupo es dejar “lo más consolidado posible” el proceso de paz hasta 2026, para que futuros gobiernos le den continuidad.
Las declaraciones del comandante del ELN no parecieron haber sido bien recibidas por el presidente colombiano, quien respondió al número dos de la insurgencia dudando que «haya un próximo gobierno que haga la paz con el ELN”.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro instó a los rebeldes del ELN a escoger “el camino del sacerdote colombiano Camilo Torres”, uno de los símbolos de esa guerrilla y pionero de la Teología de la Liberación, y no “el camino del narcotraficante Pablo Escobar”.



