Las esperanzas de la selección peruana de fútbol de hacer un buen papel en la Copa del Mundo del 2018 sufrieron un duro golpe el viernes, cuando su capitán y goleador histórico, Paolo Guerrero, fue suspendido por un año al dar positivo en un control de dopaje por un derivado de la cocaína.
El abogado del delantero de 33 años, que juega en el Flamengo de Brasil, dijo en Lima que apelará el fallo de la FIFA.
Guerrero había sido suspendido provisionalmente tras dar positivo en una prueba de dopaje luego del empate 0-0 con Argentina en Buenos Aires por la eliminatoria sudamericana.
El jugador dio positivo por benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína incluido en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), dijo la FIFA en un comunicado.
“Al dar positivo por una sustancia prohibida, el jugador violó el artículo 6 del Reglamento Antidopaje de la FIFA y, por esto, contravino el artículo 63 del Código Disciplinario de la FIFA”, añadió.
LAMENTO PERUANO
El abogado de Guerrero, el brasileño Pedro Fida, dijo a una radio peruana que recibió la noticia con sorpresa porque las pruebas que presentaron en su defensa fueron “contundentes” y que por ello buscarán cambiar la decisión.
“Vamos a apelar hasta la última instancia en búsqueda de justicia y en favor del juego limpio y del deporte justo”, dijo en una entrevista telefónica, según la página web de RPP radio.
La Federación Peruana de Fútbol informó por su parte que lamenta la decisión y que confía en que la sanción podría revertirse en otra instancia de la FIFA.
“Hemos recibido a la familia de Paolo y conversado con él con la certeza de que el fútbol y todos los peruanos unidos podemos superar adversidades como lo hemos venido demostrando. #Fuerza Paolo”, destacó la FPF.
Perú clasificó a la Copa del Mundo por primera vez desde 1982 al vencer a Nueva Zelanda en un repechaje disputado a partidos de ida y vuelta. Guerrero se perdió los dos encuentros.
Fuente / Reuters.


