Así, como un clásico paisa, lució por algunos momentos el Papa Francisco al llegar al aeropuerto Olaya de Medellín para presidir una celebración Eucarística ante más de 1 millón de personas que tuvieron que soportar desde anoche lluvia y frío para recibirlo y vitorearlo.
El Pontifice se colgó en el hombro, poncho y carriel y se enfundó el sombrero que le obsequiaron las autoridades antioqueñas, encabezadas por el gobernador Luis Pérez Gutierrez.
El Papa Francisco llegó de Bogotá en un avión de Avianca al aeropuerto de Rionegro de donde tuvo que seguir por tierra hacia la ciudad de Medellín debido a que el mal tiempo impidió la operación del helicóptero que estaba previsto para trasladarlo en ese trayecto. De 15 minutos, se extendió más de 45 minutos el tiempo en el trayecto.


