Cinco cosas que no sabemos de las venas

Las venas contienen hasta el 70% de la sangre del organismo.

Las venas trabajan incluso, en contra de la gravedad.

Las válvulas venosas funcionan como pequeñas compuertas de cierre.

La alimentación, el peso corporal, el movimiento e incluso algunas prendas pueden influir en el bienestar de las piernas y en la circulación venosa.

Bogotá, octubre de 2026. Cuando se habla de circulación, la atención suele concentrarse en el corazón y las arterias. Sin embargo, las venas cumplen una función indispensable: recoger la sangre de los diferentes tejidos y facilitar su regreso al corazón. En las piernas, esta tarea representa un desafío adicional porque la sangre debe ascender contra la fuerza de la gravedad.

El cirujano vascular y endovascular, Alberto Muñoz Hoyos, conferencista y uno de los mayores expertos en venas del mundo, comparte estas cinco características que permiten comprender mejor cómo funcionan las venas y por qué su cuidado también hace parte de la salud vascular.

  1. Las venas contienen hasta el 70 % de la sangre del organismo

Aunque muchas veces se piensa que las venas son simplemente conductos por donde circula la sangre, cumplen una función mucho más compleja. En condiciones de reposo, aproximadamente entre el 60 % y el 70 % del volumen sanguíneo se encuentra en el sistema venoso, que tiene una gran capacidad para almacenar sangre.

Por esta razón, las venas son consideradas vasos de capacitancia. Esta característica permite que funcionen como un importante reservorio sanguíneo y participen activamente en la regulación del volumen de sangre que retorna al corazón.

En las piernas, este proceso adquiere especial importancia porque la sangre debe desplazarse contra la gravedad. Para facilitar ese retorno intervienen las válvulas venosas y la contracción de los músculos de las piernas, especialmente los de la pantorrilla.

  1. Las piernas cuentan con una verdadera “bomba” para ayudar al retorno venoso

Cada vez que caminamos o contraemos los músculos de las piernas, especialmente los de la pantorrilla, se favorece el desplazamiento de la sangre de regreso hacia el corazón.

Esta función es conocida como bomba muscular de la pantorrilla. Al caminar, subir escaleras, mover los tobillos o realizar ejercicios que activan estos músculos, se favorece el retorno de la sangre.

Por el contrario, permanecer durante largos periodos sentado o de pie y con poca movilidad puede dificultar este proceso y favorecer síntomas como pesadez, cansancio o inflamación de las piernas.

  1. La alimentación no cura las várices, pero sí hace parte del cuidado vascular

No existe un alimento capaz de eliminar las várices. Sin embargo, mantener una alimentación equilibrada puede contribuir al cuidado general de la salud vascular y, especialmente, a prevenir el sobrepeso, uno de los factores que puede aumentar la presión sobre las estructuras venosas de las piernas.

Una alimentación adecuada, acompañada de actividad física regular y hábitos saludables, contribuye al control del peso y al funcionamiento integral del organismo.

La recomendación no consiste en buscar una “dieta para las venas”, sino en mantener hábitos que protejan la salud cardiovascular y vascular en conjunto.

  1. El vestuario también merece atención cuando se habla de circulación

La ropa hace parte de los hábitos cotidianos que pueden influir en la comodidad de las piernas. Las prendas excesivamente ajustadas pueden generar incomodidad y, dependiendo de la zona y de cada persona, dificultar determinados movimientos.

Sin embargo, esto no significa que toda prenda ajustada produzca várices. Es importante diferenciar entre la ropa cotidiana y las medias de compresión graduada, que son un recurso médico específico y pueden utilizarse en determinados pacientes para favorecer el retorno venoso y disminuir la inflamación.

Por esta razón, las prendas de compresión no deben confundirse con una recomendación general para todas las personas ni utilizarse sin considerar las condiciones particulares de cada paciente.

  1. Las venas tienen válvulas que funcionan como pequeñas compuertas

Una de las características más importantes del sistema venoso son sus válvulas. Estas estructuras permiten que la sangre avance en dirección al corazón y ayudan a evitar que regrese hacia abajo debido a la gravedad.

Cuando las válvulas no funcionan adecuadamente, parte de la sangre puede devolverse y acumularse en las piernas. Este fenómeno, conocido como reflujo venoso, puede participar en el desarrollo de insuficiencia venosa y várices.

Por eso, las várices no deben entenderse únicamente como un problema estético. Dependiendo de su evolución, pueden estar acompañadas de síntomas como dolor, pesadez, inflamación, cambios en la piel y, en casos más avanzados, lesiones o úlceras.

Cuidar las venas también significa moverse

Caminar, evitar periodos prolongados de inmovilidad, mantener un peso saludable y consultar cuando aparecen síntomas persistentes son medidas que pueden contribuir al cuidado de la circulación venosa.

Las piernas son parte fundamental del sistema circulatorio y su funcionamiento depende de la interacción entre las venas, sus válvulas, los músculos y otros mecanismos que permiten que la sangre complete su recorrido de regreso al corazón.

¡Compartelo! 😃
Scroll al inicio