Los hogares colombianos están cambiando. Más adultos mayores, nuevas formas de convivencia y espacios diseñados para varias generaciones están llevando a las familias a repensar la manera en que habitan y remodelan sus viviendas.
Bogotá. La transformación demográfica de Colombia empieza a reflejarse también en la manera en que las familias habitan y remodelan sus viviendas. La caída de los nacimientos y el aumento de la población adulta mayor están dando paso a hogares donde pueden convivir abuelos, hijos y nietos, una dinámica que plantea nuevos retos para el diseño de los espacios.
Según el DANE, en 2025 se registraron 433.678 nacimientos en Colombia, frente a los 660.999 de 2015, una reducción cercana al 34%. A esto se suma que alrededor de 8,1 millones de colombianos tienen actualmente 60 años o más. Las proyecciones de la entidad señalan que hacia 2036 habrá por primera vez más adultos mayores que niños menores de 15 años y que para 2050 este grupo representará cerca de una cuarta parte de la población.
Esta transformación empieza a cambiar las prioridades al momento de remodelar. Cuando varias generaciones comparten una vivienda, los espacios deben combinar funcionalidad, comodidad y facilidad de uso, pero también permitir momentos de encuentro y privacidad.
“Estamos viendo consumidores que valoran cada vez más los espacios cálidos, funcionales y con propósito. Ya no se trata solo de remodelar un baño o una cocina, sino de construir lugares donde las personas quieran estar, compartir y sentirse bien”, afirmó Paula Moreno, Gerente General de Almacenes Corona.
El cambio demográfico coincide además con nuevas tendencias en la manera de entender la vivienda. Las proyecciones de consumo de WGSN para 2026, recopiladas por FashionUnited, identifican conceptos como “Digital Privilege”, “Rugged Luxury” y “Guardian Design”, que reflejan una creciente búsqueda de espacios físicos asociados con la desconexión, la calma y la sensación de protección.
En este contexto, materiales naturales, texturas, colores acogedores y ambientes que favorecen la conversación y el descanso cobran relevancia. En espacios como el baño, por ejemplo, la convivencia intergeneracional puede llevar a priorizar características de accesibilidad y seguridad para los adultos mayores, sin renunciar a una experiencia de confort para el resto de la familia.
Esta evolución también está modificando la experiencia de compra. En categorías como hogar y remodelación, los consumidores vuelven a valorar el contacto directo con materiales, texturas y soluciones, así como la asesoría personalizada para tomar decisiones.
Para Centro Corona, estas transformaciones representan una oportunidad para acompañar a las familias en proyectos que respondan no solo a las características de sus viviendas, sino también a las nuevas formas de vivirlas.


