Centenares de ciudadanos participaron en la velatón ‘Enciende una Luz’, un homenaje a las 11 personas fallecidas y un mensaje de esperanza para una ciudad que aún enfrenta las consecuencias del terremoto del 10 de agosto.
Dosquebradas. Treinta días después del terremoto que cambió la vida de miles de familias, Dosquebradas volvió a reunirse para recordar a sus víctimas, agradecer la solidaridad recibida durante la emergencia y reafirmar un propósito común: levantar nuevamente a la ciudad.


Centenares de dosquebradenses llegaron a la plazoleta del Centro Comercial El Progreso con velas y velones para participar en la conmemoración ‘Enciende una Luz’, una velatón liderada por la Administración Municipal y el alcalde Roberto Jiménez Naranjo.
La jornada estuvo marcada por la memoria y la esperanza. Cada luz encendida representó una historia: una vida perdida, una familia que tuvo que abandonar su vivienda, un comerciante afectado por la emergencia o una persona que todavía intenta recuperar la tranquilidad después de aquel minuto y 39 segundos que marcaron para siempre a Dosquebradas.
Una tragedia que dejó profundas consecuencias
El terremoto del pasado 10 de agosto dejó en Dosquebradas un balance doloroso. Once personas perdieron la vida, 230 resultaron heridas y cinco fueron rescatadas con vida de entre los escombros gracias al trabajo de los organismos de socorro y ciudadanos voluntarios.
La emergencia también golpeó miles de viviendas. De acuerdo con el balance entregado por las autoridades, se registraron más de 17.000 reportes, con más de 14.000 viviendas afectadas, 609 destruidas y 4.179 declaradas no habitables.
El impacto se extendió a la economía local. Un total de 2.328 empresas fueron identificadas como afectadas, más de 8.200 empleos directos resultaron comprometidos y las pérdidas económicas se estiman en cerca de $79.000 millones.
Son cifras que reflejan la dimensión de una emergencia que, un mes después, continúa generando consecuencias para cientos de familias.
“Dosquebradas está de pie”
Durante la velatón, varios ciudadanos destacaron la importancia de mantener viva la memoria de las víctimas y acompañar a quienes aún enfrentan las consecuencias más difíciles del terremoto.
Claudia Acevedo, una de las asistentes, señaló que este tipo de espacios permiten expresar solidaridad con las familias que perdieron a sus seres queridos.
“Me parece muy importante hacer este reconocimiento a las personas que hoy ya no están con nosotros. Es algo que toca el corazón de todos los dosquebradenses. A las familias que perdieron a sus seres queridos quiero decirles que tengan mucha fortaleza; vamos a salir adelante y vamos a superar estas dificultades”, expresó.
Por su parte, Sandra Cárdenas, profesional de la salud y participante de la jornada, aseguró que la conmemoración también representa un mensaje de esperanza.
“Muchas familias están intentando renacer después de todo lo ocurrido y el mensaje es mirar hacia adelante, mantener la fe y recordar que, si somos resilientes, podemos volver a levantarnos”, manifestó.
El alcalde Roberto Jiménez Naranjo aseguró que la velatón no tenía como propósito revivir el dolor causado por el terremoto, sino reconocer la manera en que la ciudad ha respondido durante este primer mes de emergencia.
“Hace un mes la tierra nos quiso arrodillar. Hoy, un mes después, estamos de pie, juntos, con una vela en la mano, diciéndole al mundo que Dosquebradas es más fuerte que cualquier terremoto”, afirmó el mandatario.
Según Jiménez Naranjo, cada luz encendida representaba tres sentimientos que hoy unen a la ciudad: memoria, gratitud y reconstrucción.
“Encendemos una luz por la memoria de las 11 personas que perdimos y por cada familia que sigue luchando. Encendemos otra por la gratitud a los bomberos, la Defensa Civil, la Policía, el Ejército, nuestros funcionarios, los voluntarios y todas las personas que desde distintos lugares nos tendieron la mano. Y encendemos una luz por la reconstrucción”, expresó.
El alcalde aseguró que el gran desafío de Dosquebradas será avanzar hacia una recuperación que permita reconstruir viviendas, recuperar empleos y reactivar la economía.
“Esta ciudad no se va a quedar entre los escombros; la vamos a levantar juntos, con obras seguras, dignas y pensando en el futuro”, añadió.
De la atención de la emergencia a la reconstrucción
Durante las primeras horas posteriores al terremoto, la prioridad fue salvar vidas, atender a los heridos, realizar evacuaciones y brindar protección a las familias que tuvieron que abandonar sus viviendas.
Con el paso de los días, la atención se extendió a los barrios y comenzó un proceso de evaluación técnica, caracterización de las familias afectadas y acompañamiento social, psicosocial y económico.
Según la Administración Municipal, se han realizado más de 7.000 visitas en territorio para identificar las necesidades de la población y orientar las diferentes rutas de atención.
También fueron habilitados tres alojamientos temporales, donde más de 185 personas han recibido alimentación, acompañamiento psicosocial y atención institucional.
En el sector empresarial se han adelantado procesos de caracterización, visitas a establecimientos, identificación de empleos afectados e inspecciones estructurales. Además, se han brindado orientaciones relacionadas con pólizas, contratos de arrendamiento y trámites institucionales.
La reactivación económica también comienza a ocupar un lugar importante en la recuperación de la ciudad. Estrategias como ‘Lo Tengo en Dosquebradas’ buscan promover la compra local y visibilizar a los establecimientos que continúan en funcionamiento.
Asimismo, se adelantan gestiones para fortalecer encadenamientos comerciales y conseguir apoyo de entidades nacionales e internacionales para la recuperación económica.
Un largo camino por recorrer
Al finalizar la velatón, las luces encendidas en la plazoleta del Centro Comercial El Progreso dejaron una imagen cargada de simbolismo: una ciudad que recuerda a quienes perdió, agradece a quienes estuvieron presentes en los momentos más difíciles y reconoce que aún queda un largo camino por recorrer.
Un mes después del terremoto, Dosquebradas continúa atendiendo las consecuencias de la emergencia. Pero también comienza a concentrar sus esfuerzos en un reto mayor: transformar las necesidades identificadas durante estos primeros treinta días en soluciones concretas para las familias afectadas.
La conmemoración ‘Enciende una Luz’ fue, en ese sentido, mucho más que un homenaje. Fue un mensaje de unidad y un punto de partida hacia una nueva etapa.
Honrar a quienes ya no están, acompañar a quienes lo perdieron todo y comenzar la reconstrucción de Dosquebradas son ahora los principales desafíos de una ciudad que, después del terremoto, intenta volver a levantarse.
Solicitan reapertura del Registro Único de Damnificados
Como parte de las acciones que continúan después de la emergencia, el Gobierno municipal solicitó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) la reapertura de la plataforma del Registro Único de Damnificados (RUD).
El objetivo es permitir que las personas afectadas que aún no han podido completar el proceso puedan ser incorporadas al registro y acceder a las rutas de atención correspondientes.


