PEREIRA / La capital podría tardar cinco años en recuperarse del terremoto, con una reconstrucción cercana a los $10 billones

Las primeras estimaciones advierten que la recuperación de la ciudad será un proceso de largo plazo y requerirá recursos del Gobierno Nacional, la Alcaldía, la Gobernación, el sector privado y organismos de cooperación.

Pereira comienza a pasar de la atención inmediata de la emergencia a uno de los desafíos más complejos de su historia reciente: la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto del pasado 10 de agosto.

Las primeras proyecciones indican que la recuperación podría extenderse durante aproximadamente cinco años, con inversiones que, de acuerdo con las estimaciones iniciales, podrían acercarse a los $10 billones.

La magnitud de los daños obliga a plantear una recuperación por etapas. Mientras continúan las evaluaciones de edificaciones, la remoción de escombros y la atención de las familias damnificadas, las autoridades empiezan a estructurar las acciones que Pereira necesitará en el corto, mediano y largo plazo.

La vivienda, una de las principales prioridades

Uno de los mayores retos será resolver la situación habitacional de las familias afectadas. Más de 120.000 familias resultaron afectadas, mientras cerca de 1.500 personas permanecen en albergues o alojamientos temporales, debido a que sus viviendas fueron destruidas, quedaron inhabitables o todavía están pendientes de una evaluación definitiva.

A esto se suma la necesidad de avanzar en las evaluaciones estructurales de al menos 35.000 viviendas afectadas en Pereira, un proceso fundamental para determinar cuáles pueden ser reparadas, cuáles requieren reforzamiento y cuáles deberán ser reconstruidas.

Sin embargo, reconstruir Pereira irá mucho más allá de recuperar las viviendas.

La ciudad deberá intervenir infraestructura pública, vías, servicios, equipamientos y sectores completos que sufrieron las consecuencias del movimiento sísmico.

El comercio también necesita recuperarse

La emergencia tuvo un fuerte impacto sobre la economía local. Comerciantes y empresarios se vieron obligados a cerrar sus establecimientos por daños estructurales, restricciones de acceso o pérdida de mercancías, mientras otros todavía no han podido retomar completamente sus actividades.

Por esta razón, la hoja de ruta de recuperación deberá incluir programas de financiación, alivios económicos, reubicación temporal, recuperación de establecimientos y estímulos al consumo local.

El objetivo será evitar que las consecuencias económicas del terremoto se conviertan en una crisis prolongada de empleo, reducción de ingresos y cierre de empresas.

La recuperación será especialmente importante en aquellos sectores donde las restricciones de movilidad y acceso continúan afectando el flujo de compradores y la operación normal de los negocios.

De la ayuda humanitaria a soluciones definitivas

Mientras se estructura la reconstrucción, continúa la atención humanitaria de las personas que permanecen en albergues.

Alimentos, servicios básicos y alojamiento siguen siendo necesidades inmediatas, pero el siguiente paso será avanzar hacia soluciones temporales y, posteriormente, definitivas para las familias que no podrán regresar a sus viviendas.

Este proceso dependerá en buena medida de los resultados de las evaluaciones estructurales y de la capacidad de las autoridades para establecer rápidamente cuáles serán las soluciones para cada familia.

Una reconstrucción que requerirá recursos de todo el país

Una inversión cercana a los $10 billones supera ampliamente la capacidad presupuestal de una sola administración municipal.

Por ello, la reconstrucción requerirá la participación del Gobierno Nacional, la Alcaldía de Pereira, la Gobernación de Risaralda, el sector empresarial, los gremios y organismos de cooperación nacional e internacional.

También será necesario definir prioridades, fuentes de financiación y proyectos concretos que permitan distribuir los recursos durante los próximos años.

Pereira enfrenta así dos momentos simultáneos: una emergencia que todavía demanda atención y una reconstrucción que apenas comienza a planearse.

Los próximos meses serán determinantes para establecer con mayor precisión cuánto costará recuperar la ciudad y cuáles serán las primeras grandes intervenciones.

Lo que comienza a quedar claro es que volver a la normalidad no será cuestión de meses. Pereira afronta un proceso de recuperación que podría extenderse durante varios años y en el que vivienda, comercio, infraestructura y recuperación social tendrán que avanzar de manera paralela.

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