Expertos de Bravo advierten que ignorar el sobreendeudamiento puede llevar a reportes negativos en centrales de riesgo después de 20 a 30 días en mora del corte de su deuda.
Bogotá, julio de 2026. Tras un mes de intensa fiebre futbolera, viajes, compra de televisores y celebraciones, los colombianos enfrentan el pitazo final del máximo evento deportivo del 2026 no solo con nostalgia deportiva, sino con un fuerte «guayabo financiero».
Ante la inminente llegada de los extractos bancarios de junio, los expertos señalan la importancia de cuidar la salud financiera para evitar que el presupuesto pierda el equilibrio en esta mitad de año.
Según datos de Bravo, plataforma especializada en liquidación de deudas y educación financiera, durante la temporada mundialista hubo un total de 12.565 consultas de colombianos buscando asesoría por no poder cubrir las cuotas de sus tarjetas de crédito.
“La euforia del Mundial es un fenómeno que históricamente nubla la planificación financiera. El colombiano promedio llegó a comprometer aproximadamente el 40% de su salario para pagar sus obligaciones financieras. Este es el primer síntoma de un infarto al bolsillo, pero la buena noticia es que tiene cura si se actúa de inmediato”, afirman los expertos de Bravo.
La hoja de ruta para salir del «fuera de lugar» financiero
Para evitar que las deudas, durante la fiebre del fútbol, se conviertan en reportes negativos en centrales de riesgo, los expertos de Bravo recomiendan una hoja de ruta de emergencia de dos pasos:
Hacer una revisión de sus finanzas: el peor error es no abrir el extracto bancario por miedo. Sume el total de lo que debe (capital) y revise a qué tasa de interés (cuántas compras se hicieron a más de 1 cuota). Si el pago mínimo de sus tarjetas supera el 30% de su ingreso neto, usted está oficialmente sobreendeudado.
Congelar el «Tarjetazo»: es momento de jugar a la defensiva. Oculte las tarjetas de crédito y elimine los datos guardados en aplicaciones de delivery o transporte. El segundo semestre del año debe manejarse estrictamente con tarjeta débito o efectivo.
“La verdadera libertad financiera nace cuando el ciudadano comprende que el presupuesto es su mejor aliado y que el crédito es una herramienta de crecimiento, no una extensión del salario. Sólo a través de una educación financiera robusta y constante lograremos que los hogares colombianos pasen de una economía de reacción a una de planeación, asegurando que su bienestar no dependa de la euforia de un momento, sino de la solidez de sus decisiones diarias”, finalizan los expertos de Bravo.


