• Verdad, perdón y reconciliación

    El 30 de septiembre de 2020, la Justicia Especial para la Paz (JEP) recibió una carta firmada por Julián Gallo Cubillos, Pastor Lizandro Álape y Pablo Catatumbo Torres, en la cual, como secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), confiesan una serie de hechos realizados por esta guerrilla antes de los acuerdos de paz de La Habana. Desde que la presidente de la JEP, Patricia Linares, dio a conocer al público el contenido de la misiva, se ha presentado una variada cantidad de respuestas por parte no solo de los que han estado involucrados en estos hechos, sino por representantes de la política nacional. En el documento, las Farc reconocen ser las autoras de seis crímenes que se sucedieron en el país entre los años 1987 y 2002 y que, en su momento, provocaron una gran consternación nacional. La exguerrilla se atribuye los crímenes de Álvaro Gómez Hurtado, Pablo Emilio Guarín, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Landazábal, Hernando Pizarro Leongómez y José Fedor Rey.

    El magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado fue el que mayores reacciones provocó, porque a punto de cumplir 25 años de haber ocurrido este hecho, todavía la Fiscalía y las autoridades encargadas de la investigación no lo han esclarecido. Sin embargo, como todo en nuestro país tiene un tinte de confrontación, ¡esto avivó los ánimos! Los familiares del líder asesinado no creen en esa versión porque siguen pensando que fue un crimen de Estado y que los responsables son el presidente de ese entonces, Ernesto Samper, y su ministro del Interior, Horacio Serpa. Y los del partido de Gobierno, e incluso el propio jefe de Estado, tampoco lo creen; en palabras de Iván Duque, “adjudicarse esos crímenes cuando ya hay garantías de que nadie va a pagar cárcel no deja de generar dudas, sospechas, preocupaciones y yo quiero que ese crimen horrendo sea esclarecido”.

    Pero en el otro bando están los que han recibido este anuncio como un paso importante para el esclarecimiento de la verdad. El expresidente y premio nobel Juan Manuel Santos, quien se ha caracterizado por la férrea defensa de los acuerdos de paz logrados en su gobierno, expresó: “Hoy se dio un gran paso hacia la verdad, base de la reconciliación”. Las dos posiciones tienen defensores y detractores y cada declaración sigue alimentando el abismo que parece irreconciliable entre los colombianos. Conocer la verdad es un elemento fundamental para reconciliarnos a través del perdón; no hay otra vía distinta para que en el país se pueda recuperar la ilusión de una paz que cada vez se nota más esquiva.  

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