• PCP demuestra con hechos su compromiso ambiental

    La empresa colombiana PCP Partes y Complementos Plásticos, que acaba de mover su planta de producción a Pereira, está comprometida en generar un cambio positivo en la sociedad para las generaciones futuras. La seriedad con la que se toma el tema medioambiental no solo está presente en toda la operación y en la construcción de sus nuevas instalaciones, sino en diferentes iniciativas.

     “Cuidar el agua es salvarnos a nosotros mismos como especie. Al usar productos PCP los ferreteros y constructores están tomando una decisión consciente con el planeta y con las nuevas generaciones. Porque, hoy más que nunca, cada gota cuenta”, Luis Arango, CEO.

     

    El cuidado y la preservación del planeta Tierra es tarea de todos, desde las iniciativas individuales hasta las dirigidas por las empresas y sus equipos de calidad en gestión medioambiental. PCP Partes y Complementos Plásticos, una marca colombiana que desarrolla productos honestos con visión ambiental y cree en la confianza como el valor más importante en el mercado de válvulas y accesorios para el control de agua, ejecuta toda su operación con una responsabilidad y compromiso con el medio ambiente que se ve reflejado en toda la organización.

    “Desarrollamos una producción con visión ambiental, porque sabemos que sin agua no hay futuro posible para sociedad alguna. Por eso PCP ofrece una generación de válvulas y acoples que son responsables con el planeta, el bolsillo y las nuevas generaciones. En síntesis, responsables con el futuro. Dentro de las acciones concretas está nuestra nueva planta de producción en Pereira, la cual es una confirmación de nuestro compromiso irrevocable por la protección del agua”, dice su CEO Luis Arango.

    El nuevo terreno a donde llegó PCP en Pereira tiene una extensión total de 40 mil metros cuadrados (8.000 de construcción) donde se encuentran además de su fábrica y oficinas, un sistema de recolección de aguas lluvias, una planta de tratamiento de aguas residuales y una estructura completa de paneles solares para la generación de energía renovable.

    Buscando ser más responsables y comprometidos con el medio ambiente instalaron en casi toda la cubierta de su nueva infraestructura 1504 paneles solares encargados de generar el 25% de la energía total que se consume en su operación. Con este proyecto PCP dejará de emitir 8.705 toneladas de CO2 en 25 años, equivalentes a 140 hectáreas de bosque sembradas y sostenidas durante el mismo tiempo.

    Su nueva sede cuenta con una red de canales que están conectados a dos tanques contenedores que suman 700 mil litros de capacidad, encargados de recolectar agua lluvia que después es aprovechada en la red contra incendios y en todos los baños. De esta forma se aseguran de solo usar agua potable en los grifos de la cocina y los lavamanos.

    Por su operación PCP solo genera residuos de tipo doméstico, producto de las necesidades básicas de sus colaboradores, pero eso no les impidió construir su propia Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, que está diseñada para tratar 1.29 litros de agua por segundo, es decir, el residuo de agua que generan 500 personas trabajando al mismo tiempo.

    Campañas y disminución de empaques de un solo uso

    Capacitaciones de separación en la fuente y manejo eficiente del agua, trabajo en equipo con gestores ambientales para el tratamiento de los residuos, disminución al máximo de desechos, entre otras acciones, son actividades constantes de esta empresa.

    Además de los sistemas de agua y generación de energía con los que ya cuentan, también trabajan a diario por generar un cambio en la cultura organizacional que se vive a diario en campañas y actividades de concientización. Es importante también destacar que, desde el equipo comercial, PCP está trabajando en el desarrollo y diseño de empaques que disminuyan el uso de plásticos de un solo uso en los materiales de envoltura.

    Al momento ya cuentan con dos productos con empaques de este tipo, que además le permiten al ferretero exponer y almacenar su producto. Gracias a esta iniciativa han logrado en un año ahorrar casi tres toneladas de plástico en la calle.

    “Los seres humanos estamos hechos de agua y necesitamos agua para vivir. El 75% de nuestro cuerpo es agua. Por esa razón, la conducción y el control del agua pasaron de ser un tema técnico y doméstico a convertirse en una exigencia vital para el futuro ambiental y de la salud en nuestros países latinoamericanos. Hoy, más que nunca, cada gota cuenta. Cuidar el agua es salvarnos a nosotros mismos como especie. Y esa es la mejor inversión en futuro que podemos hacer”, concluye Luis Arango.

    Compartelo

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *