OPINIÓN / Los resultados de una Alcaldía

CABEZOTE johson ortiz parraDespues de esperar, «suplicar» y exigir derecho de Peticion, es menester señalar como periodista, que no podemos guardar silencio frente a hechos que han permeado la administración municipal de Balboa, departamento de Risaralda.

Y pese a que como tal y como representante del único medio periodístico, inexistente para los funcionarios de la alcaldía, pero audible y visible para casi medio millón de habitantes del área de cubrimiento, no habíamos querido hacer pública nuestras denuncias por la ineficiencia e ineficacia de las dos últimas administraciones, es menester expresar que no podemos guardar silencio.

Si bien es cierto que como medio de comunicación aportamos para que la actual alcaldesa, llegara a ese cargo, también es necesario manifestar que fuimos claros ante ella que la ayuda o el apoyo de allá y de acá no quedaba supeditado a quedarnos callados  y otorgar silencio frente a las malas actuaciones públicas. Y así se lo hemos reiterado a todos y cada uno de los candidatos, vengan de donde vengan.

Y aunque de extracción liberal, de participante en elecciones populares con avales firmados, directamente, por la dirección nación nacional del partido Liberal, nuestra condición como tal no esta, ni estará condicionada a callar frente al desempeño de lo público de quien llegue a administrar este u otro municipio.

Es por ello, que en torno al manejo administrativo de la alcaldía de Balboa hay que decir las cosas como son.

Balboa en la década de los 70 era un municipio en auge creciente. Su comercio era próspero. Su producción cafetera, las de mayor impacto económico. Su avance social se perfilaba como municipio de oportunidades.

Sin embargo. Todo cambio. El municipio lleva 20 años de atraso, retroceso e inactividad en lo económico y especialmente en lo social. El municipio registra una implosion originada en la falta de oportunidades para quienes han nacido en Balboa y ante la falta de visión de quienes han manejado el pueblo en los últimos períodos.

Ninguno de los elegidos para generar progreso han tenido la capacidad y la eficacia para construir tejido social.

Se entregaron auxilios de»mejoramiento » para los más pudientes y pasando con los ojos cerrados para no ver la miseria de los mas desprotegidos.

Y nada le quedó al pueblo como para decir: Balboa progreso!

En esta ultima alcaldía, Luz Francy Contreras, quien se rasgó las vestiduras bajo en precepto de humildad, amor por los más desposeidos, los campesinos y los adultos mayores, no hizo mucho. A los más pobres les sacó el cuerpo.

Su alcaldía manejada, por dentro con resentimientos, silencios rencorosos, frente a sus mismos compañeros de trabajo, solo generó desaciertos, apatía, contradicciones y hasta desazón para dejar como resultado: ineficiencia e ineficacia.

Por el otro lado un «amiguismo» político que terminó manejandole todo. Hasta el punto que se olvidó por quienes iba a trabajar y quienes la llevaron al cargo.

Denuncian los mas desposeidos que los mejoramientos de vivienda o apoyos se orientaron a sus amigos, concejales y contratistas, muchos de ellos sin tantas necesidades económicas, como muchos vecinos de estos, mil veces más pobres que los beneficiados.

Entre estos desaciertos se incluyó el hogar del adulto mayor, donde han mejorado algunas cosas, pero donde el ambiente sicosocial disminuyó, con el gravisimo hecho de descontarsele a los abuelos, en contra de su decisión, 100 mil pesos de su media pensión de 150 mil que reciben cada dos meses. Eso viene ocurriendo hace ocho años.

En lo administrativo, la alcaldesa no cumplió con sus promesas de campaña. Se comprometió a cambiar, por lo menos el 80% de la planta de personal incluyendo al asesor Jurídico. Y ahí está. Nunca viene a Balboa.

Denuncian, que esta alcaldia tiene, presuntamente, una nomina paralela con asesores, contratistas de Pereira, lo que resta posibilidades a los balboenses que por lo menos han terminado su bachillerato. No hubo forma que se informará o enviara datos a peticiones de derecho elevadas por la emisora del pueblo.

En la realización de sus promesas de campaña en vivienda, agua potable, saneamiento, falto gestión. Dejo perder cerca de 120 cupos para construir vivienda para los más pobres, pese a que la emisora les hacia el recorderis o les enviaba correos para que postularan los proyectos ante el ministerio de vivienda. Fue Balboa el único pueblo de Risaralda sin una sola vivienda en estos cuatro años.

En materia de salud, los resultados están ahí. Tumbaron la plaza para construir un hospital y ahora ni plaza ni hospital. El ministerio de salud estudia la posibilidad de entregarlo en administración a La Celia o La Virginia.

Su junta directiva nunca apretó al gerente gomelo que llegó a trabajar olimpicamente a Balboa. Se dedicó a disfrutar a las anchas sus vacaciones con otros gerentes de hospitales de Risaralda que se iban en gavela a las playas océano Atlántico. Ahí los resultados de la quiebra. Nunca trabajo para que las EPS que surten el Cristo Rey recibiera sus pagos.

En seguridad, se cumplieron cuatro años con las únicas cuatro cámaras de vigilancias dañadas. La alcaldía ni fue capaz de gestionar su reparación y menos de gestionar otras cuando el ministerio del Interior casi que las regalaba.

De las 29 veredas solo se atendida a los presidentes de aquellas que aportaron mayor numero de votos a su campaña. A las otras que fueron con Luz Maria Restrepo, las relegó, las olvidó y las enterró en el olvido y la decidia.

Sin bien denuncia el concejal Arnobio Hernadez que el mayor rubro se dedicó a cultura y deportes, estupendo, pero cuales fueron los resultados?

EL CONCEJO MUNICIPAL

Y para redondear la ineficacia, la ineficiencia, la pereza y la falta de gestión, el concejo municipal ni fu, ni fa.  No acató su mandato constitucional como es ejercer el control político. Que no hizo y no aplicó

Allí como denuncia el concejal Arnobio Hernández, el concejo se acomoda a los contratos, prebendas, ayudas y dejó al garete el progreso de Balboa.

Se entregó olvidando que son coadministradores, aprobaron facultades extraordinarias a un alcalde que no fue capaz de solucionar problemas comunes. Así muchos de ellos quieren repetir sin méritos e incluso sin capacidades y sin visión para llevar al municipio por el sendero del progreso.

Ochos años perdidos.

Ojalá que en estas elecciones la ciudadanía de un vuelco y voten por nuevas generaciones, por hombres y mujeres idóneos que piensen en sus electores después de elecciones y no solo cuando están en campaña.

En lo mas reciente, fueron cuatro años amañados sin horizonte. Sin ejecución del plan de desarrollo como lo manda la ley. Con una oficina de control que no controla nada. Con una personeria, amable, pero sumisa.

Con una alcaldesa sorda y muda. Una actitud que solo afectará al municipio en el corto plazo. Ojalá no tengamos que lamentarnos, en un futuro inmediato de volver a ser corregimiento porque aquí dolo hubo oportunidades para unos pocos y lo más grave para beneficio de otros de afuera que ni si quieran compran un mercado en el pueblo.

Y eso que no queremos hablar de la corrupción, porque ese tema se lo dejamos a la Fiscalía y organismos de control. Si es que funcionan. Porque la Controlaria de Risaralda, como la alcaldía nada de resultados.

Para concluir es necesario señalar que el resultado del atraso del municipio, no es solo de la alcaldesa y el concejo solos. Es también del partido y de quienes están detrás de los contratos, por lo único que «vienen» a Balboa y así van a continuar las cosas si los balboenses no cambian de criterio y miran por opciones diferentes, candidatos nuevos.

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