
El estigma, como todo fenómeno humano, es complejo cuando se trata de comprender por qué sigue siendo tan arraigada su utilización en franjas de población tan amplias. Sin embargo, en los últimos años se ha estudiado con mayor precisión cuáles son los determinantes más importantes para que una persona vulnere el derecho fundamental que tiene un semejante a ser tratado respetando su dignidad, etnia, aspecto físico, sistema de creencias y formas de comportamiento en la interacción social. Ha habido avances, sin duda, en la protección de derechos tanto individuales como comunitarios, gracias en gran parte a la lucha que han librado individuos y colectivos en pro de una sociedad que reconozca la diversidad y la inclusión de cada uno de sus miembros. Cuando se revisan históricamente estas gestas, lo que se encuentra es que casi ninguna conquista ha estado exenta de persecuciones y muertes en contra de líderes, defensores e incluso de comunidades enteras. Sirva como ejemplo la lamentable estadística presentada por la Defensoría del Pueblo, la cual dice que en el 2022 fueron asesinados en Colombia 215 líderes y lideresas sociales y personas defensoras de los derechos humanos.
La denuncia de este tipo de situaciones no puede parar; están matando a colombianos por el solo hecho de tener una visión distinta de país. En la última semana causaron un gran revuelo unas declaraciones que dio a un medio informativo nacional el director general de la Policía, Henry Sanabria Cely, en las cuales estigmatiza de manera inaceptable a personas LGBTIQ+. Al preguntarle sobre la prevalencia del VIH en la Policía afirmó: “Lastimosamente como somos tantos, hay una comunidad LGBTIQ grande en la institución. No hay de pronto esa educación que les permita a ellos ser cuidadosos en lo que hacen”. Y remató diciendo: “Mire, hay que tener cuidado porque la Policía Nacional, de las cuatro fuerzas, es la que más personas tiene con VIH y ese virus lleva a la muerte”. Estas actitudes del general no son nuevas; cuando era comandante de la Policía en Cartagena (2019-2021) fue denunciado por colectivos feministas que lo acusaron de persecución a personas de dicha comunidad, a vendedores ambulantes y jóvenes de barrios empobrecidos.
Como vicepresidente de la Red Internacional para la Reducción del Estigma (RED-ESTIGMA), entidad científica que lucha para que no se presente ningún tipo de acto que viole el derecho fundamental al respeto del ser humano, independientemente de sus características particulares, elevo una voz de protesta y le pido al general que se retracte de sus declaraciones estigmatizantes en contra de la comunidad LGBTIQ+, de las mujeres, de las personas que padecen VIH y de quienes profesan un sistema de creencias que difiere de su dogmatismo religioso. Lo mínimo que se debe exigir a alguien que ocupa la dignidad de su cargo es que demuestre una actitud de respeto hacia todos los que habitamos este hermoso país. www.urielescobar.com.co


