• Leyes importantes en el avance constitucional

    CABEZOTE CRISTIANA propósito de la legislatura pasada donde el país tenia sus ojos puestos en la reforma de equilibrio de poderes, los fuertes debates de control político al proceso de paz, leyes como el anticotrabando, la aprobación del presupuesto nacional y el plan de desarrollo, nacen a la vida jurídica dos leyes importantes en la búsqueda del Estado Democrático y Social de Derecho.

    La primera de ellas y de suprema importancia por tratarse del mecanismo constitucional más efectivo para que los ciudadanos puedan comunicarse con las autoridades públicas, es la ley 1775 que rige a partir del 30 de junio del presente año «por medio de la cual se regula el derecho fundamental de petición y se sustituye un título del código de procedimiento administrativo y de lo contencioso administrativo”. Ley estatutaria que estaba en mora desde la declaratoria de inexequibilidad a través de la sentencia C-818 del 2011 por la Corte Constitucional en el efecto diferido hasta el 31 de diciembre del 2014. Allí la Corte dictamino que no es procedente reglamentar un derecho fundamental por medio de una ley ordinaria, pues se torna necesario expedir este tipo de leyes por la vía estatutaria con el fin de garantizar la integridad de la Constitución.

    Empero, la nueva disposición mantiene incólume los términos de peticiones como información, consultas, solicitudes generales y entre entidades publicas; el reconocimiento de un derecho a través de estas solicitudes, la intervención de entidades o funcionarios, la resolución de situaciones de índole jurídico, son algunas de las salvedades que los ciudadanos por medio de la pedagogía de los entes estatales, deben apropiar para utilizar este sano y eficaz mecanismo.  El artículo 31 deja el postulado inicial de la calificación como falta disciplinaria y por ende las sanciones pertinentes de los casos, omitir, no dar respuestas oportunas o de fondo a los peticionarios.

    Seis días después se expide la ley 1757 del 2015 «por la cual se dictan disposiciones en materia de promoción y protección del derecho a la participación democrática» que busca proteger y garantizar el derecho a participar activamente en la vida política, administrativa, económica, social y cultural, aunado al persistente control político. Insta a los nuevos gobernantes a introducir en sus planes de desarrollo, medidas específicas orientadas a promover la participación de todas las personas, lo que debe ser una completa política pública nacional. Da alcance a las denuncias en el control fiscal y permite la interacción de la nación, con las comisiones de moralizaciones respectivas para coadyuvar al control social.

    Buenas iniciativas, un avance constante, dejando como premisa la frase del poeta y filosofo Bengalí Tagore, Rabindranath: «Que fácil es empujar a la gente… Pero que difícil guiarla».

    Compartelo

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *