Pereira - Risaralda - Colombia - 2018 /

La herencia de Santos

Colombianos, Hago un paréntesis a mi permanente lucha contra la infamia, con el fin de presentar unos comentarios sobre el país que recibe el presidente Iván Duque.

En orden público: amenazados por el crecimiento del narcotráfico, entre el 2002 y 2017, Colombia pasó de 42 mil a más de 200 mil hectáreas de coca, con su efecto perverso en el contrabando que afecta el empleo, en la destrucción del medio ambiente y en el estímulo a la drogadicción que afecta tanto a nuestra juventud y a nuestras familias.

Además de la droga, la impunidad total al terrorismo, que en lugar de ser camino de paz es partera de nuevas violencias. Vemos la reaparición del Eln, del Epl, el crecimiento de las bandas criminales, la expansión de las disidencias de la Farc; tenemos una serie de territorios controlados por el terrorismo, donde prácticamente el Gobierno hizo que la Fuerza Pública quedara inoperante.

Un país extorsionado, integrantes de las Fuerzas Armadas asesinados y sus asesinos protegidos por la impunidad. Esos soldados y policías de Colombia han sido tratados por el Gobierno actual como desechables.

Líderes sociales, líderes políticos – amenazados, asesinados – y el riesgo de un enorme coletazo.

El presidente Iván Duque se ha comprometido a dar una lucha sin cuartel contra el narcotráfico y la droga, a eliminarla, y hay un gran riesgo de coletazo de los grupos criminales, riesgo que nos deja el gobierno Santos.

En la economía: pararon la confianza, la debilitaron, eliminaron los estímulos tributarios, nos impusieron una de las economías con más impuestos del mundo, —algunos señalan que es la cuarta en ese ranking—, además crecieron enormemente el gasto público, aumentaron la burocracia en un 32 por ciento.

El endeudamiento: en el sector central del Gobierno multiplicaron por tres la deuda en moneda extranjera; además, pasaron el endeudamiento del sector central del Gobierno del 36 al 45 por ciento del PIB. La deuda del sector público consolidado pasó del 43 por ciento del PIB al 56 por ciento.

Las vigencias presupuestales futuras que tendrá que pagar el nuevo Gobierno, pasaron de 22 a 92 billones.

Dejan problemas tan graves como Electricaribe o la deuda de los sistemas integrados de transporte con la banca nacional, por la injuria del gobierno Santos para haber organizado los sistemas de transporte en las principales ciudades.

La deuda de la salud: algunos estiman que está alrededor de 11 billones. La salud afectada por la corrupción porque el Gobierno le entregó a parlamentarios, para el manejo corrupto, la liquidación, la intervención de Saludcoop, entregó a Caprecom. Hospitales en una tremenda crisis como el hospital de San Andrés.

Ese robo de Caprecom y de Saludcoop no son los únicos hechos de corrupción, estamos en mora de que se conozca quiénes son los responsables del robo de Reficar; y este Gobierno financió sus elecciones del 2014 con dinero corrupto de Odebrecht, el propio Presidente de la República coordinó esas reuniones para la entrega del dinero y a esas elecciones del 2014 se sumó una mermelada corrupta para conseguir votos de dos millones y medio, que fue denunciado oportunamente y sobre lo cual no hay pronunciamientos de la justicia.

En Infraestructura: proyectos abandonados como Ranchería, como corredores de competitividad, muchos proyectos desfinanciados. Las vías terciarias no tuvieron sino un cuartico de hora mientras las atendieron con mermeladas.

¡Por favor! Qué problema tan grande el problema de las relaciones internacionales: Santos convenció a la Comunidad Internacional que Colombia iba por un gran camino; la Comunidad Internacional ignora lo grave que ha sucedido en nuestro país.

Santos construyó la gobernabilidad a partir de la corrupción, de comprar apoyos. El presidente Duque tiene muy claro que construirá la gobernabilidad a partir de un gran Gobierno que le dé un gran respaldo de opinión y que sea la fuente de gobernabilidad.

En medio de la difícil situación, tenemos dos motivos de esperanza: la gran capacidad del pueblo colombiano y la ilusión de que el gobierno de Iván Duque y de Marta Lucía Ramírez sea un gobierno de muy buenas realizaciones para nuestra Patria”.