¿Cómo gerenciar un municipio? (VI)

El mayor problema que afrontan los alcaldes colombianos es la falta de recursos económicos para financiar el programa de gobierno, que por disposición del artículo 339 de la Constitución Política en concordancia con la Ley 152 de 1994 se convertirá en el Plan de Desarrollo, instrumento básico que compendia todas las necesidades, planes y programas y los recursos para solucionarlas.

Pero a la cruda realidad no hay más remedio que afrontarla con inteligencia y buen humor. Y, como dice Jeffrey J. Fox, en su libro “Cómo llegar a ser gerente”, los buenos gerentes jamás entran en pánico, no dan espectáculos y se mantienen serenos para poder controlar la situación. Y nos recomienda: “No es posible recuperar el pasado, de manera que no se empecine en hacerlo. No se quede cavilando sobre lo que ya pasó y tampoco se regocije en ello. Prosiga con el presente”.

Los recursos están en el régimen tributario de cada municipio. Hay que conocerlo y aplicarlo bajo los criterios técnicos, sin politiquería alguna. El impuesto predial hay que cobrarlo como si fuera el servicio de luz o agua, facturar y notificar de la deuda al contribuyente, pues en muchos municipios este impuesto se paga cuando se va a vender el inmueble y son incalculables los recursos que se pierden por negligencia de los gobernantes, dejando prescribir parte de la deuda y premiando al contribuyente moroso.

De igual manera, se requiere de mayor dinamismo sobre los impuestos de  industria y comercio, espectáculos públicos, circulación y tránsito y la sobretasa a la gasolina.

Hay también ingresos en el impuesto de valorización, según el artículo 234 del Decreto- Ley 1336 de 1986, concordante con la Ley 25 de 1921. Así mismo, otra forma de captar dinero es a través de la participación en plusvalía, por el cambio del uso del suelo, de acuerdo con lo establecido en el Plan de Ordenamiento Territorial aprobado por el Concejo Municipal, según los lineamientos de la Ley 388 de 1997.

Los municipios no pueden seguir viviendo de las transferencias del Sistema General de Participaciones que mensualmente les envían desde Bogotá, como simples parásitos.

 Por: Francisco Cuello Duarte

Abogado experto en Derecho Electoral

cuellofrancisco@gmail.com