• Comenzó la ‘paz total’ para el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso

    La posibilidad de que el máximo ex jefe de los grupos paramilitares, Salvatore Mancuso, se someta a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y obtenga sus beneficios jurídicos quedó hoy abierta, luego que ese Tribunal le otorgará la oportunidad de ofrecer «paz total» en una única audiencia pública.


    Mancuso, al igual que Jorge Tovar Pupo «Jorge 40», otro de los temidos mandamases de los escuadrones ultraderechistas, han tocado la puerta de la JEP en busca de redimir sus penas con la justicia local, en una jurisdicción que fue creada por el acuerdo de paz y destinada a exguerrilleros y miembros de la fuerza pública, incluso si cometieron crímenes de guerra.

    La figura creada por la JEP para darle una única posibilidad a Mancuso y a Tovar Pupo los obliga a demostrar «fehacientemente la condición personal de sujeto incorporado funcional y materialmente a la fuerza pública».

    Es decir, ambos tienen que ofrecer pruebas comprobables y detalladas de que en su condición jefes de los paramilitares se aliaron con militares y policías para actuar de manera conjunta en procura de beneficios en el campo de batalla.

    La puerta que se le abrió hoy a Mancuso y Tovar Pupo también podría permitir que otros mandos de esa organización, que en su estructura obedecía a un gran mando centralizado y jefaturas regionales, puedan entrar a esa Jurisdicción que muchos anhelan.

    Sin embargo, ni Mancuso ni Tovar Pupo la tendrán fácil, según advirtió este miércoles el magistrado Eduardo Cifuentes, presidente de la JEP, quien recalcó que en esa única audiencia ambos tendrán que ir mas allá de sus relatos de su vida o contar delitos que ya ofrecieron ante otros tribunales.

    «Se trata de una revelación de verdad total, no se trata de verdades programadas hacia el futuro, no se trata de recuentos, de apología de su propia actuación, sino se trata de información detallada, minuciosa, de cómo participaron en patrones de macrocriminalidad».

    Así lo precisó el magistrado Cifuentes, quien detalló que el Tribunal de Paz tiene suficiente información recolectada, en parte aportada por la justicia ordinaria y la Fiscalía, para cotejar lo que digan los ex jefes paramilitares.

    Cuentan además con la versión de las víctimas de los ultraderechistas, que se cuentan por miles y quienes podrán estar en la audiencia que el presidente de la JEP espera se televise y transmita en directo, incluso por redes sociales.

    «Luego de su participación en esa audiencia, si la sala de justicia entiende que ella ha sido exitosa, procederá entonces a contrastar estos aportes para determinar si en efecto fueron presentes, efectivos y suficientes y solo así pasan ese examen», advirtió Cifuentes.

    El magistrado explicó que la posibilidad de que los ex jefes paramilitares lleguen a la JEP se dio luego que en la víspera ese Tribunal de Paz abrirá un nuevo «macrocaso» o línea investigativa que busca establecer la asociación criminal que se pactó entre los ultraderechistas y algunos mandos altos del Ejército y la Policía.

    Conocer de esas relaciones indebidas son «una verdad que el país necesita», urgió el magistrado Cifuentes.

    Mancuso y Tovar Pupo han pedido ser escuchados ante la JEP, porque se trata de un Tribunal que, a cambio de verdad, promesa de no volver a cometer delitos y reparación a las víctimas, ofrece penas reducidas.

    En su momento, cuando los paramilitares aceptaron el sometimiento a la ley y abandonar la guerra, durante el gobierno de Alvaro Uribe (2002-2010), se creó también para su juzgamiento una jurisdicción especial llamada «Justicia y Paz».

    Mancuso, de ascendencia italiana, está en la actualidad recluido en una cárcel estadounidense, pese a que ya cumplió su pena por delitos de narcotráfico; mientras que Tovar Pupo regresó hace dos años al país, luego de purgar 12 años de prisión también en Estados Unidos por nexos con el tráfico de drogas.

    Fuente / ANSA

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